"La presa Matías Romero está en perfectas condiciones y con ello aclaramos cualquier rumor de que esté fisurada o que represente algún riesgo", aclara el jefe de Aguas Superficiales de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), Esteban Velásquez Rodríguez.
Durante el recorrido con NOTICIAS, el experto en seguridad de presas describe una a una las partes que la componen: "El vertedor es de caída libre, lo cual indica que derrama tal y como ingresa el agua: el vaso de almacenamiento es como un tanque; a éste le pueden vaciar 100 metros cúbicos por segundo y después de que el agua circula sobre el tanque o vaso de la presa, descarga aproximadamente la mitad de lo que entra, unos 50 metros cúbicos por segundo, como un ejemplo".
"El vaso de la presa es un vaso regulador, que lo que hace es disminuir la cantidad de agua que baja de la cuenca tributaria y lo que excede del vaso es lo que derrama. Derramó una lámina aproximada de 50 ó 60 centímetros. Ahorita tiene una lámina de tres a cuatro centímetros. Por lo tanto, no hay una cantidad de agua tal que pueda originar que en el cauce del río haya una situación de peligro o que aumente el volumen de agua", sostiene.
La presa se alimenta del río Negro que proviene de la parte colindante entre Huitzo y San Pablo Tenango.
Esta presa es para riego y la capacidad que tiene son tres millones de metros cúbicos y en la época fuerte de lluvias derramó unos 150 metros cúbicos por segundo. Ahorita está derramando 10 metros cúbicos por segundo, lo que a decir de Velásquez Rodríguez es mínimo.
Son rumores
"Los rumores de que la presa se está rompiendo son sólo eso. Yo quisiera saber de dónde vienen esas versiones y con qué conocimiento técnico lo están señalando. Quien esto difunde sólo provoca psicosis entre la población cuando esto no es así, y lo hacen porque desconocen el funcionamiento de una presa. Una presa es un vaso regulador que ayuda a que la cantidad de agua que proviene de una cuenca disminuya en la descarga de esta presa. No hay ninguna situación de peligro", aclara.
Dice que en los días más fuertes de lluvia aumentó nada más entre 50 y 60 centímetros, que es lo que descarga.
Comenta que normalmente la Conagua revisa la cortina de las presas una vez al año. Sin embargo, por lo que ha pasado en días recientes, se determinó visitarlas para eliminar la psicosis en la ciudadanía.
"A la población le decimos que no tomen en cuenta los comentarios que se están realizando respecto de las condiciones estructurales, físicas y operativas de esta presa, ya que ésta es una presa bastante segura. Está en condiciones perfectas para seguir funcionando otros 30 ó 40 años", señala.
Su función es, pues, regular las avenidas que se presentan y derramarlas de manera natural conforme van llegando.
Nada que temer
Por su parte, el director de obras del Ayuntamiento de San Pablo Huitzo, Etla, César Sierra Cruz, refiere que por las constantes lluvias se ha tenido un monitoreo bastante fuerte de la presa y se está verificando en forma regular las instalaciones físicas de la presa.
"Por las lluvias de la parte alta y de la Cuenca, han hecho que estén al 100 por ciento, pero la suerte es que tiene un vertedero. De esta forma, dicha agua cae al lavadero y de ahí se dirige al río Nariz que cae al río Águila y finalmente confluye en el Atoyac", destaca.
"No vemos ningún problema y la presa Matías Romero no representa ningún peligro ni para Huitzo ni para las poblaciones aledañas. Aunque sí causaron zozobra entre la población las fuertes lluvias que han caído. Además, la parte baja de la población, que es Santa María Tenexpa, sí se inundó por el Río Atoyac", sostiene.
"Este año, con Comisión Nacional del Agua, estuvimos trabajando para hacer el encauzamiento y desazolve del río. Se metieron 4 kilómetros, Telixtahuaca y San Pablo Huitzo. En esa parte, el río no causó ningún problema, pero más abajo donde hace falta más trabajo, ahí sí las aguas se metieron a terrenos de cultivo (frijol, maíz y alfalfa)", agrega.
por SILVIA CHAVELA RIVAS
foto: MARIO JIMENEZ LEYVA


