Lluvias han producido agrietamientos en 150 de las 179 viviendas, el edificio de la agencia municipal, la iglesia y la casa de salud
Pese al riesgo que se ha advertido corren más de 800 pobladores de San Lorenzo Pápalo por el reblandecimiento que sufrió el terreno tras las intensas lluvias de los últimos 40 días, los habitantes se niegan a salir de su comunidad "por un principio de identidad", dijo ayer Armando Contreras Castillo, líder del Frente de Organizaciones Sociales Democráticas de Izquierda (FOSDI) y oriundo de Concepción Pápalo.
Aún así, sostuvo que es preciso realizar una labor de convencimiento para comenzar la reubicación de más de 800 habitantes hacia zonas más seguras para habitar pues podrían ocurrir desgajamientos o hundimientos mayores a los ya generados por las intensas precipitaciones.
Sostuvo que el principal problema de la comunidad es que fue fincada en la mina de asbesto más grande de América Latina, material que al recibir tal cantidad de agua reblandeció y provocó los problemas en esa comunidad.
De entrada, la declaración de Armando Contreras, basada aseguró en estudios "que ya se tienen", traería una consecuencia más, ya que, el asbesto es un material capaz de provocar daños irreversibles en los humanos, cáncer el más grave, en los pulmones y sus efectos son difíciles de percibir.
Las aguas que han estado cayendo sobre territorio estatal reblandecieron el terreno en San Lorenzo Pápalo a grado tal que se han producido agrietamientos en 150 de las 179 viviendas ahí localizadas así como en el edificio de la agencia municipal, la iglesia y la casa de salud.
Y aunque los pobladores han tomado conciencia de que es urgente su reubicación, éstos se niegan a abandonar sus tierras mientras no se les sea garantizado un lugar para habitar y comenzar de nuevo.
La situación en San Lorenzo Pápalo se torna más difícil en tanto que los caminos se encuentran igualmente deteriorados y el alimento ha comenzado a escasear. Las despensas que se han hecho llegar a través del Instituto Estatal de Protección Civil (IEPC) han sido trasladadas en mulas o los habitantes han tenido que caminar dos horas para poder llevar los víveres a sus familias.
Armando Contreras confirmó que se ha visto la posibilidad de reubicar a las familias en el asentamiento conocido como "Río Sendo"; sin embargo, dijo, aún falta el consenso de los ciudadanos. "El problema es convencer a la gente, tienen un principio de permanencia de su tierra, no se van a mover mientras no les den certeza", reiteró.
Empero, añadió, la reubicación debe ser una acción urgente y definitiva. El próximo martes, pobladores y autoridades sostendrán una reunión de trabajo con representantes de la Secretaría General de Gobierno y de Protección Civil.
Detalló que para mitigar la situación se han instalado cuatro albergues en coordinación con las autoridades municipales; sin embargo, ésta acción no ha sido suficiente por la escasez de alimentos.
por MARIANA SAYNES BÓSQUEZ
