La industria del cine en México también se ha convertido en gran víctima de la "piratería". En el año 2009, ésta dejó de percibir 375.7 millones de pesos, de los cuales 20% correspondería a las películas mexicanas.
"Se realizaron 24 millones de descargas ilegales (o se logró adquirirlas de manera pirata). Lo que llama la atención es que las personas que compran este material no es gente de escasos recursos como se suele pensar; las realizan personas de un nivel socioeconómico alto", dijo Federico de la Garza, director general de Motion Picture Association (MPA) México, en el Simposio de Propiedad Intelectual de Cine y Música para Reporteros.
La realidad actual del cine es la siguiente: "En 2000 vendimos en DVD alrededor de 600 mil copias de Sexo, pudor y lágrimas... Ahora, con la piratería veo muy difícil volver a llegar a esas cifras. Esto cambiaría si salimos al mercado con productos accesibles al público, de bajo costo y con calidad.
Leonardo Zimbron, director general de Traziende Films y productor asociado de "El atentado" añadió que "de la venta de un boleto de cine, el exhibidor, se queda con 68%, mientras que en Estados Unidos el exhibidor pide 50%; el resto, 32% se va al distribuidor, que paga gastos como copias (de la cinta) y la publicidad, y lo que queda, se va al productor. Si éste hizo una gran película, probablemente le llegue a su bolsillo un 10%", comentó. "En México dependemos de 80% de la recuperación en taquilla; mientras que en EU dependen únicamente de 20%... El 80% de la piratería sale de las salas de cine", precisó.
