| Febrero 5, 2012

Los reyes del tomate

En San Baltazar Chichicapam invernaderos, opción a migración y pobreza.

Como Javier San Juan, 63 campesinos más de esta población encontraron en el cultivo de tomate de invernadero una alternativa de subsistencia, además de haber cambiado las labores de albañilería y los riesgos de migrar a Estados Unidos para contar con su propia empresa de venta de tomate saladet “Valle Próspero”.

Javier San Juan sostuvo que no se arrepiente pese a tener escaso un año y medio como productor de tomate en invernaderos; relata que antes había sido albañil y ahora afronta la consolidación de una empresa familiar.

Y es que hasta hace unos tres años Chichicapam estaba habitado prácticamente por mujeres y niños, porque ante la falta de empleos los hombres migraban.

Hace dos años San Juan aún trabajaba como albañil, pero siempre con la esperanza de contar con algo propio que le permitiera ser dueño de su propio destino.

A principios de 2009 Javier San Juan, junto con sus familiares y otro grupo de campesinos tomaron la iniciativa de ser más eficientes en la producción de riego, nos la jugamos e invertimos en la construcción de una hectárea de invernadero, a fin de empezar a producir el tomate”.

APRENDER SOBRE LA MARCHA

“Al principio fue difícil, pues jamás habíamos sembrado ni intentado producir hortalizas y mucho menos en invernadero. Por otra parte, era apostar el duro trabajo de muchos años. Una vez que comprendimos que contábamos con tierra y agua, no teníamos que andar buscando otra cosa mejor para invertir, somos gente de campo y en el campo teníamos el mejor negocio”.

Actualmente cuenta con un invernadero de mil 200 metros cuadrados en terreno propio y ya está en puerta la construcción de otro más.

Ahora cosecha una tonelada y media cada semana, la cual es vendida en el Mercado de Abasto.

Para la instalación del invernadero comentó que la Secretaría de Desarrollo Rural (Seder) aportó el 50 por ciento de los recursos a fondo perdido, y el resto lo aportaron los campesinos.

Hace año y medio, pues, iniciaron la aventura: armaron la nave, compraron las plántulas y lograron establecer la hectárea completa de tomate saladet. Ahora incluso tiene tres empleados que se dedican a deshojar o a cortar el tomate.

LA ORGANIZACIÓN

Aunque están aglutinados en la organización “Valle Próspero”, cada productor tiene su invernadero, “para evitar pleitos”, dice doña Margarita Vásquez, madre de Javier, y quien apoya en las labores de deshierbe y cosecha del tomate.

Dijo que con mucho trabajo se han esforzado para lograr producir y comercializar su producto. La idea ahora es contar con la marca registrada que pueda distinguir a su producto y también otra meta es exportarlo. También están planeando tramitar y conseguir la certificación.

También tiene el objetivo de comprar una máquina de selección de tomate, la cual tiene un costo aproximado de 300 mil pesos, además de una bodega para guardar la producción.

Ahora los campesinos de San Baltazar Chichicapam están plenamente convencidos de la rentabilidad de los invernaderos, tanto así que la familia San Juan va a construir su tercera nave de invernaderos con una superficie de mil 200 metros para albergar a tres mil 100 plantas.

AGUA, ESENCIAL

Es importante para la producción del tomate el óptimo aprovechamiento del recurso agua, por lo que cuentan con pozo y un sistema de riego por goteo.

El tomate se convirtió en otra alternativa de cultivo para la región además del maíz y el maguey.

Una caja de tomate de 20 kilos cuesta entre 180 y 200 pesos. El costo al público es de entre 7.50 y 10 pesos el kilo. Aseguró que el tomate de invernadero es más resistente y de mayor duración, hasta 15 días en la mesa.

PRODUCTO DE CALIDAD

El titular de la Secretaría de Desarrollo Rural (Seder), Carlos Torres Avilés, afirmó que la instalación de invernaderos no fue moda ni ocurrencia sexenal, sino son políticas públicas diferentes y diseñadas por el gobierno oaxaqueño para transformar la vida de las y los productores de Valles Centrales, Sierra Norte, Sierra Sur y Mixteca.

Así, el tomate de Oaxaca se integra al sistema de agroexportación, donde más de 600 productos –que cumplen con las normas de calidad-, se están vendiendo en Estados Unidos y Europa.

En el ámbito interno, indicó el funcionario estatal, los invernaderos han desplazado a los introductores de tomate de Puebla y otras entidades del país, lo cual no sólo permite regular el precio en el mercado nacional, sino también acaba con el “coyotaje”.

Destacó que esta actividad está tomando mucho auge en los lugares donde las condiciones para la agricultura resultan adversas, ya que combinando la hidroponía con un buen manejo de invernadero se llegan a obtener rendimientos muy superiores a los que se consiguen en cultivos a cielo abierto.

PURÉ DE TOMATE

  • 3 mil 200 hectáreas dedicada a la producción de tomate de invernadero en México
  • 39.5 toneladas de jitomate por cada hectárea promedio de producción en México
  • 25 kilogramos de jitomate a cada mexicano si se reparte la producción total de 2009
  • 72 mil empleos directos genera la producción de tomate

En México se siembran 101 mil hectáreas de jitomate, superficie superior a países completos como Andorra (46 mil 800), Malta (31 mil 600), Mónaco (195), Vaticano (44) o San Marino (6 mil 100).

Fuente:SIAP con cifras preliminares de 2009

SILVIA CHAVELA RIVAS

FOTOS: MARIO JIMENEZ

SAN BALTAZAR CHICHICAPAM.

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