A los hechos de violencia promovidos por el gobierno de Ulises Ruiz para infundir miedo y desalentar la participación ciudadana en las elecciones del próximo 4 de julio, hay que sumar una grave denuncia de tentativa de fraude electoral hecha por el partido Convergencia.
La empresa encargada de maquilar la papelería electoral, se asegura, alcanzó un acuerdo económico con el PRI estatal y el gobierno de Ruiz para imprimir el doble del material requerido. Cuarenta millones de pesos costaría la impresión de esas papeletas extra que serían convertidas en votos favorables al candidato tricolor Eviel Pérez Magaña en regiones que, tanto por su aislamiento como por falta de estructura organizativa, no tendrán representantes de casilla de la alianza opositora que postula a Gabino Cué.
De acuerdo con fuentes consultadas en Oaxaca, la denuncia ya es investigada por el Instituto Electoral local que preside José Luis Echeverría Morales, quien no parece estar muy tranquilo pues la denuncia señala que la asignación de la empresa que maquilará la papelería electoral se hizo sin licitación pública y no hay documentación que demuestre lo contrario. Hay quienes aseguran, incluso, que el tricolor local ha cooptado a algunos consejeros electorales de Oaxaca a través de su representante en el Instituto, Elías Cortés.
A esta maniobra que, de comprobarse, sería violatoria de la legislación electoral, se suman otras clásicas de los expertos mapaches del tricolor:
La compra de credenciales de elector a indígenas y campesinos (¿quién se negaría a recibir por cada una de ellas mil 500 pesos en las condiciones de miseria en que viven?) para propiciar el aumento del abstencionismo y favorecer así al candidato de Ulises; la entrega de desayunos y despensas a cambio de copias fotostáticas de credenciales electorales que servirían, en un momento dado, para exigir a los beneficiarios su voto por el PRI o la aprobación, en el seno del Instituto Electoral, de que cada casilla electoral cuente con 28 boletas extra, en lugar de las 10 originalmente previstas, lo que podría dar lugar a 112 mil votos (resultado de multiplicar 28 papeletas por las cuatro mil casillas a instalarse) que bien podrían definir la elección del próximo 4 de julio.
Pero eso sí, en medio de toda esa ilegalidad, Ruiz y sus secuaces se ponen legalistas y acusan a Gabino Cué de violar la norma electoral por haber ido antes del dos de mayo, fecha oficial del arranque de las campañas políticas, a regiones de California donde viven oaxaqueños, ciudadanos que, por cierto, ni siquiera podrán votar allá.
Ya le decía en este espacio, harán todo lo que esté a su alcance para no perder Oaxaca y evitar así que Ulises responda ante la justicia por sus crímenes.
Instantáneas
1. Paulette. El procurador del Estado de México, Alberto Bazbaz recibió de su jefe el gobernador Enrique Peña Nieto la orden de informar esta misma semana los resultados de la investigación de la muerte de la pequeña Paulette Gebara Farah. Le quedan pocos días para acatar en tiempo la instrucción y si acaso ya sabe que decir, parece que no sabe como decirlo. Cada día que pasa daña la imagen de Peña Nieto como aspirante presidencial del tricolor.
2. Exhorto. Manlio Fabio Beltrones pidió a Felipe Calderón a nombre de los senadores del PRI que en el mensaje que dará al Congreso de Estados Unidos en el marco de su visita oficial del 19 y 20 de mayo próximos, manifieste el rechazo de sociedad y gobierno de México a la ley que criminaliza la inmigración en Arizona.
3. Apoyo. Unas 227 micro, pequeñas y medianas empresas de Mexicali y Tecate, Baja California, afectadas por el sismo del mes pasado, podrán recibir a través de Nacional Financiera créditos hasta por dos millones de pesos para capital de trabajo, adquisición de activos fijos y adquisición, remodelación o reconstrucción de inmuebles. Los plazos de pago de tres, cinco y diez años más seis meses de período de gracia mientras se recupera la actividad económica en la zona afectada. A partir de la semana próxima asesores de Nafin estarán en disposición de auxiliar a las empresas afectadas.
por RAÚL RODRÍGUEZ CORTÉS
