Thursday, November 27, 2014 - 10:59

Música y color en la festividad de Ayutla Mixe

Las nubes, tierra y viento, fueron testigos de que la tuba, el clarinete y saxofón, entre otros instrumentos de viento, conformarán los sones y jarabes más melódicos, haciendo eco entre las altas montañas de esta comunidad . Los más de 250 instrumentistas hicieron llegar las ondas musicales a través de los oídos de los presentes, sintiendo la música como una suave caricia que recorre el cuerpo estremeciéndola.

Sones de la tierra mixe cobraron vigor a través de los instrumentos europeos en el intercambio cultural Mixe, Costa, Chinanteco dentro del marco de la fiesta patronal en honor a San Pedro y San Pablo.

"La música nos hermana como pueblos indígenas, ella fortalece nuestros lazos de amistad", asegura uno de los organizadores de este encuentro, donde se congregaron bandas de las comunidades de Totontepec Villa de Morelos, Santiago Comaltepec, Alma de Acero de Oaxaca de Juárez, Santa María Tlahuitoltepec, Santa María Tonameca, Lachicocana, Alborada Mixe y San Pedro y San Pablo Ayutla Mixe.

Cinco días de fiesta

La festividad que se celebra año con año en esta localidad, comenzó con la recepción de las bandas, quienes de manera gozona vienen a devolver el servicio que la banda municipal de San Pedro y San Pablo Ayutla ha realizado en las comunidad que ahora vienen como bandas visitantes. Llegada la noche, los habitantes y peregrinos se dan cita en la explanada de la cancha municipal y así comenzar con la tradicional calenda donde los filarmónicos recorren las calles principales de la localidad, mientras los asistentes bailan al ritmo de los sones y jarabes que deleitaban cada una de las filarmónicas.

Con la calenda, celebrada el 28 de enero, se da inicio a la festividad donde se realizan diversas actividades para darle color y realce a la fiesta patronal.

El día principal de la festividad, las calles se volvían intransitables, eran cientos de personas quienes se habían congregado para disfrutar de las diversas actividades que las autoridades municipales habían organizado; concierto de bandas, eucaristías, jaripeos profesionales y rancheros, carrera de caballos, torneos de futbol y de basquetbol, entre otros.

Con los partidos finales de basquetbol se comienza la clausura de la festividad, pero no sin antes premiar a los equipos ganadores. El último día de fiesta, la banda anfitriona despide en las afueras del pueblo a las bandas visitantes tejiendo lazos de hermandad, con esperanzas de seguir compartiendo no sólo la música, sino diferentes aspectos de la vida comunitaria.

Basquetbol, el atractivo principal

El árbitro que controla el partido entre bisontes de Totontepec y Tequisistlán provenientes del Istmo, da el último silbatazo. En ese mismo instante, el jugador corpulento de Totontepec, conocido en la región por su destreza en el basquetbol, Atilano, hace una media vuelta y suelta el balón desde la línea de tres puntos, cae la canasta y en ese momento se calientan los ánimos de los aficionados; gritos y descontrol se logran percibir en las canchas donde estos dos equipos disputan el primero y segundo lugar en la categoría, libre representativo.

Algunos aficionados alcoholizados avientan botellas de cervezas por aquí y por allá, muchos aficionados se acercan a los árbitros reclamando o que cuenta la canasta o que se anule la canasta, mientras los árbitros piden a todos los aficionados se retiren de la cancha porque de lo contrario marcará una falta técnica.

Después de dos minutos, de que los árbitros discuten con la mesa, dan el último veredicto; la canasta cuenta y nuevamente se oyen los gritos de los más de mil aficionados que se encuentran disfrutando de las finales. Esa última canasta de Atilano empató el partido, concluyendo de esa manera.

Para el desempate, se les otorgó 5 minutos extras para definir el primer o segundo lugar quienes obtendrían un premio de 25 y 18 mil respectivos. Sin embargo, durante los 5 minutos extras, el partido vuelve a empatar, por lo que vuelven a conceder otros 5 minutos extras y finalmente gana Totontepec, pero ahí no terminó el partido, por lo que éste equipo de la Sierra Mixe venía de la ronda de perdedores y Tequisistlán era campeón invicto y tendría que realizarse otro partido.

Los jugadores lucían cansados, enojados y emocionados, los aficionados por momentos querían meterse a jugar o gritaban cómo los jugadores deberían realizar tal jugada, después de los otros 30 minutos de juego. El cansancio pudo más. Ni la afición ni la banda filarmónica quienes mayoritariamente apoyaban a Totontepec, pudieron vencer al equipo de Tequisistlán, llevándose este equipo los 25 mil pesos.

Así concluyeron los partidos, y con ello comenzaba la clausura de la festividad, ya que el último día (1 de febrero) la única actividad que quedó por realizar fue despedir a las bandas visitantes, esperando vuelvan nuevamente y así seguir fortaleciendo lazos de hermandad.

La puerta mixe

San Pedro y San Pablo Ayutla Mixe es la puerta de entrada a la Sierra Mixe; es necesario primero llegar a esta comunidad para poder entrar a la sierra, pues es la única carretera que conduce a la parte alta, media y baja de la región.

La festividad se realiza a finales de enero año con año.

Una de las actividades atractivas son los torneos de basquetbol, por los premios que se les otorga a los equipos triunfadores.

FLORIBERTA F. REYES/CORRESPONSAL

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