El viernes pasado, se volvió a abrir la herida que desde hace 36 años parecía estar cicatrizada.
Don Lorenzo Ramírez Rural, uno de los afectados actualmente por el alud, recuerda que su primera vivienda también fue enterrada por un hecho similar ocurrido en 1974, en esta misma zona que hoy se encuentra devastada.
Tras la tragedia del viernes pasado, con el apoyo de sus nietos, Lorenzo Ramírez Rural intenta rescatar algunas láminas de su vivienda; asimismo, utilizando unos huacales como jaulas, traslada sus gallinas a casas de sus familiares, en las zonas seguras.
Dijo que en aquella ocasión, murió uno de sus hijos de 4 años de edad, de nombre Martimiano Ramírez Acasio.
Hoy en día, le sobreviven cinco hijos, quienes para poder tener mejores condiciones de vida decidieron irse al norte para poder alcanzar el "sueño americano" y desde Estados Unidos le mandaban dólares, los cuales invirtió en la edificación de su patrimonio, su hogar; lamentablemente, su vivienda fue una de las diez afectadas y se encuentra sepultada.
FRANCISCO SÍMERMAN/CORRESPONSAL
