Jueves 24 de Mayo de 2012
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Furioso despertar
8 Oct 2010 - 01:25

En Tlacolula, el río Seco cobró facturas a quienes invadieron su cauce

En 30 años, habitantes de Tlacolula de Matamoros no habían visto algo semejante. El afluente que permanecía dormido y que se ganó el apelativo de "Río Seco", despertó el 28 de septiembre pasado y se llevó parte de una carnicería y las oficinas de la zona escolar 021 del nivel preescolar.

A más de una semana, sólo se observan las estructuras destruidas. El "cascarón" de una oficina que se fue con todo y base. Y la pared de una carnicería por donde se escurrieron instrumentos de trabajo de la familia propietaria del negocio.

El nivel del río Seco, caudal que baja de San Miguel Albarradas, rebasó su nivel y las endebles construcciones poco pudieron hacer para detener su fuerza. Ubicadas en las márgenes del río, éstas se vinieron abajo y quedaron como la prueba fehaciente de que cuando la naturaleza se enfurece, no hace diferencias.

No hubo concreto que se resistiera al correr de las aguas. La basura, el atontamiento de carrizo, ramas secas y árboles complicaron el escenario e hicieron que los daños se profundizaran. La ubicación de los inmuebles también tuvo que ver con su destrucción.

Estos se encontraban en la margen del río y no tenían cimentación profunda. En el lugar se aprecia que las estructuras fueron arrastradas desde su base. Por fortuna, comentaron algunos lugareños, al momento de la desgracia no se encontraba nadie en el interior.

CONSTRUCCIONES PROHIBIDAS

La confianza se apoderó de los propietarios y tras varios años de permanecer apacible, jamás imaginaron que el río Seco pudiera desbordarse y causar los daños que hoy se cuentan y que han servido para entender que las construcciones en las riberas de los ríos están prohibidas por la ley de aguas nacionales.

No hubo autoridad que señalara la violación a la normatividad. Ni el municipio de la población de Valles Centrales ni la Comisión Nacional del Agua (Conagua), tomaron cartas en el asunto a tiempo.

El río cobró así las facturas a la confianza, la desidia y la falta a la norma. Tanto de habitantes como de las dependencias responsables.

Pero en la problemática de desbordamiento también tuvieron que ver las prácticas humanas. El acumulamiento de basura, ramas secas y carrizo saturó el cauce y provocó que éste buscara "rutas alternas". No tuvo más que salir a las calles, la de Guerrero principalmente, en donde afectó una decena de viviendas y algunos cultivos sobre Camino al Fuerte.

El bordo del río también quedó deteriorado. El agua escarbó algunos metros y provocó hundimientos en algunas zonas. En éstas, no existe señalamiento alguno. Sólo una cinta roja atada del puente hacia algunos matorrales, previene sobre el riesgo de acercarse al punto.

La vulnerabilidad de la zona se hizo evidente y no hay autoridad que tras la desgracia haya acudido al lugar. Así lo manifestaron vecinos que prefirieron el anonimato. Indicaron únicamente que personal del Instituto Estatal de Protección Civil (IEEPO) se presentó en el punto el día del desbordamiento.

Sin embargo, aseguraron que a más de una semana de los daños, ninguna instancia ha hecho presencia. Ni siquiera por parte del Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO) para verificar el estado del edificio de la supervisión escolar 021, del nivel preescolar.

Los habitantes requieren ayuda para retirar el escombro que quedó, el cual es prueba del desastre. En la imagen, pareciera que el desbordamiento del río duró varios días. Sin embargo, sólo bastaron seis horas del martes 28 de septiembre, para que la crecida del torrente sorprendiera tanto a pobladores como a las propias autoridades.

LA FISURA DEL PUENTE

A los daños en el bordo y en las estructuras, se suma la fisura en el puente de la calle Guerrero, en el barandal y en parte de su base. Automovilistas y mototaxistas circulan sin precaución y algunos aumentan la velocidad. Transeúntes pasan sin reparar en los daños de esta construcción.

En los vecinos persiste la confianza y dudan sobre el riesgo. "No, ese puente todavía aguanta; no le pasa nada, nomás es cosa de reforzarlo con tantito cemento y ya queda; además, no pasan camiones muy pesados", sostiene un caminante que avanza a toda prisa.

No hay indicaciones para extremar precauciones y avanzar con cuidado. La calle también presenta agrietamientos y un rosario de baches que dificultan el tránsito vehicular, aunado a lo angosto de las vías.

 

AGUAS TURBULENTAS

  • Fecha trágica: 28 de septiembre
  • Evento: Desbordamiento del Río Seco
  • Lugares afectados: Camino al Fuerte Juárez y calle de Guerrero
  • Saldos: Edificio de la Supervisión 021 del nivel preescolar derruido; carnicería destruida
  • El río Seco atraviesa la cabecera municipal de Tlacolula de Matamoros y había permanecido con un nivel pobre

 

TEXTO: MARIANA SAYNES BÓSQUEZ

FOTOS: BALDOMERO ROBLES MENÉNDEZ