| Febrero 8, 2012

Eviel, ratificado, pero exigen expulsión de Murat-"Chucky"

En el conclave priísta intentó nacer el encono. Fue la sesión de nostalgias y frustraciones. Cada uno de los asistentes aparentó satisfacción, hasta que surgió la proclama: "Y lo digo de frente, con la calidad moral que me dan 38 mil votos como diputado... ¡Pido la expulsión de José Murat Casab del PRI!"

Fue Rosario Cerón, diputado electo en el distrito de Acatlán de Pérez Figueroa, quien recurrió a la sentencia zapatista: "'Puedo perdonar a quien mata, pero no puedo perdonar a quien traiciona'.

No es posible una gran traición, no podemos seguir así, expreso y digo que no se vale. En mi distrito José Murat hizo trabajo en contra..."

Un centenar de aplausos. Y un grito anónimo: "¡Fuera Jorge Franco!".

Viernes negro para el PRI. La ausencia de los consejeros políticos se subsanó con el ingreso de acarreados, quienes ya no se registraron, en tumulto ingresaron al salón social, ubicado en Santa María Ixcotel.

Minutos antes, medio centenar de "priístas democráticos", encabezados por Arquímedes García Morales se pronunciaron por la renuncia de Eviel Pérez Magaña, "él no garantiza la conducción del partido. Perdió la elección y es una vergüenza que esté al frente del PRI. Exigimos la presentación de la lista de los consejeros políticos, porque quienes están adentro no lo son..."

En el salón fue inocultable un grupo de choque. Jóvenes que a cada momento se cambiaban de ropa y vigilaban desde lejos los movimientos. También la Policía Estatal Preventiva se mantuvo en alerta en los alrededores.

--¿Qué hay delincuentes por aquí? -Se preguntó uno de los asistentes en tono socarrón.

Minutos después, Claudio Guerra, el viejo líder de la CTM rejuveneció con los aplausos, porque colocó el cascabel al gato al señalar que parte de la derrota obedeció a la simulación de trabajo, a la imposición de candidatos, a una burbuja que rodeó a la dirigencia.

"Es tal el desaseo que el Consejo Político está desintegrado, no sabemos quiénes son los integrantes, ni la militancia sabe quiénes son..."

Reconoció la realidad, al quedarse huérfanos: "Ya no vamos a tener las manos conductoras, ya no tenemos al gobernador... Cuántas inconformidades por las decisiones tan equivocadas se dieron, no critico a nadie, pero en la pasada designación nos salieron con: 'es que el de arriba no lo quiso; el de arriba no quiere; el de arriba dice...' Ahora en el PRI hay que hacer cosas diferentes, ahora ya no habrá sueldo en el partido..."

Claudio Guerra ganó los aplausos, de una militancia que aparentó satisfacción. Caras se veían pero corazones no se sabía.

En menor tenor Margarita Liborio y Patricia Villanueva, quienes adelantaron que vienen trabajos intensos y sin simulaciones.

Vino la facultad del presidente del CDE, Eviel Pérez Magaña para designar a los integrantes de las Comisiones. Aunque no pudo maniobrar para ungir a Eulogio Meneses ni a Jaime Aranda.

Tras el pronunciamiento de expulsión, Elías Cortés López, secretario técnico del Consejo asentó: "Se acusa de recibida esta inconformidad y que en su oportunidad proceda..."

La despedida de la familia priísta...Atrás de las amables actitudes de estrecharse las manos, las rivalidades y ambiciones entre los futuros huérfanos.

por RACIEL MARTÍNEZ

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