Jueves 24 de Mayo de 2012
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Es sombrío el panorama para farmacia: González Barriga
10 Ago 2010 - 02:20

Sombrío panorama para farmacias por venta de antibióticos con receta ,cada receta cuesta al paciente 500 pesos.
A 16  días de que por primera vez en México, la venta de antibióticos-dos mil en promedio-estará sujeta a la presentación de receta médica, Bernardo Eduardo González Barriga, director comercial de Servicio Integral de la empresa Vacunas "Barriga", advierte tres escenarios complejos para los dueños de las más de cuatrocientas farmacias de Oaxaca.
Uno, para dar cumplimiento a ese Acuerdo, necesitan invertir por cada farmacia entre cien y 150 mil pesos en compra de un equipo de cómputo que incluya control de inventarios y contratar a un pasante de administración para no cometer omisiones que expongan al dueño a una multa que va de los dos mil a los seis mil salarios mínimos. Solo las farmacias en cadena, que son las menos, no tendrán problema para ello.
A manera de ejemplo, apuntó que  los propietarios tendrán que demostrar fehacientemente en sus balances y con respaldo de facturas, cuantas unidades de ampicilina compraron en determinada fecha y cuantas tienen en sus anaqueles. Si esconden información o cometen omisión, serían sujetos de multa.
Pero hay algo más: Los dueños de las farmacias tendrán que disponer del padrón de médicos que ejercen en la entidad, que son miles, para no ser sorprendidos con recetas apócrifas. Las autoridades aun no dicen qué haremos en el caso de recetas viajeras, hablando de pacientes que van de paso.
Pero no es todo, el propietario de la farmacia estará obligado a obtener una fotocopia de cada receta para amparar la venta de su producto ya que la original es del paciente. Ello significa que cada farmacia deberá disponer de un equipo de fotocopiado.
El directivo de la empresa de medicamentos hospitalarios y de alta especialidad, explicó que el otro escenario es que, de resultar muy rígida la vigilancia de esa disposición, los dueños de farmacias optarán por comercializar únicamente los productos populares de  los Grupos 5 y 6.
El primero incluye complementos nutricionales y el segundo es de venta libre y en este último se incluyen los productos que comúnmente conocemos como: Benzonatato (para la tos), Butilhiossina (para cólicos), Pepto-Bismol (antidiarréico), Jarabe Vick (alivio para la tos), Desenfriol "D" (intigripal) y Desenfriolito (antigripal de uso pediátrico), entre otros.
El último escenario es lamentable: Algunos compañeros, con la nueva obligatoriedad, no tendrán los 150 mil pesos para comprar un sodftware para sus farmacias, y al no poder comercializar sin receta, bajarán sus ingresos, enfrentarán aprietos para pagar la renta de su local y en poco terminarán cerrando y cambiando de giro.
Explicó que la venta de antibióticos sujeta a receta médica es buena y debió entrar en vigor desde hace mucho tiempo, porque en el instructivo de cada producto está escrita esa obligatoriedad, solo que no se aplicaba.
Explicó que sin receta, el paciente compra una o dos pastillas para determinado padecimiento que requiere de un tratamiento completo en dosis indicadas. En consecuencia, los pacientes se crearán resistencia bacteriana en detrimento de su salud.
Pero lo cierto también de todo esto, es que para tener en las manos una receta médica, el paciente tendrá que acudir a un médico y pagar por ello 500 pesos en promedio, desembolso que no puede hacer el grueso de la población, y como no creo que los especialistas de la medicina abaraten el costo de sus consultas, entonces lo recomendable es que la Secretaría de Salud de Oaxaca, ponga en marcha el servicio de consulta médica gratuita, sin medicamentos. En esto último tienen la palabra las autoridades del ramo.
Uno, para dar cumplimiento a ese Acuerdo, necesitan invertir por cada farmacia entre cien y 150 mil pesos en compra de un equipo de cómputo que incluya control de inventarios y contratar a un pasante de administración para no cometer omisiones  que expongan al dueño a una multa que va de los dos mil a los seis mil salarios mínimos. Solo las farmacias en cadena, que son las menos, no tendrán problema para ello.
A manera de ejemplo, apuntó que  los propietarios tendrán que demostrar fehacientemente en sus balances y con respaldo de facturas, cuantas unidades de ampicilina compraron en determinada fecha y cuantas tienen en sus anaqueles. Si esconden información o cometen omisión, serían sujetos de multa.
Pero hay algo más: Los dueños de las farmacias tendrán que disponer del padrón de médicos que ejercen en la entidad, que son miles, para no ser sorprendidos con recetas apócrifas. Las autoridades aun no dicen qué haremos en el caso de recetas viajeras, hablando de pacientes que van de paso.
Pero no es todo, el propietario de la farmacia estará obligado a obtener una fotocopia de cada receta para amparar la venta de su producto ya que la original es del paciente. Ello significa que cada farmacia deberá disponer de un equipo de fotocopiado.
El directivo de la empresa de medicamentos hospitalarios y de alta especialidad, explicó que el otro escenario es que, de resultar muy rígida la vigilancia de esa disposición, los dueños de farmacias optarán por comercializar únicamente los productos populares de  los Grupos 5 y 6.
El primero incluye complementos nutricionales y el segundo es de venta libre y en este último se incluyen los productos que comúnmente conocemos como: Benzonatato (para la tos), Butilhiossina (para cólicos), Pepto-Bismol (antidiarréico), Jarabe Vick (alivio para la tos), Desenfriol "D" (intigripal) y Desenfriolito (antigripal de uso pediátrico), entre otros.
El último escenario es lamentable: Algunos compañeros, con la nueva obligatoriedad, no tendrán los 150 mil pesos para comprar un sodftware para sus farmacias, y al no poder comercializar sin receta, bajarán sus ingresos, enfrentarán aprietos para pagar la renta de su local y en poco terminarán cerrando y cambiando de giro.
Explicó que la venta de antibióticos sujeta a receta médica es buena y debió entrar en vigor desde hace mucho tiempo, porque en el instructivo de cada producto está escrita esa obligatoriedad, solo que no se aplicaba.
Explicó que sin receta, el paciente compra una o dos pastillas para determinado padecimiento que requiere de un tratamiento completo en dosis indicadas. En consecuencia, los pacientes se crearán resistencia bacteriana en detrimento de su salud.
Pero lo cierto también de todo esto, es que para tener en las manos una receta médica, el paciente tendrá que acudir a un médico y pagar por ello 500 pesos en promedio, desembolso que no puede hacer el grueso de la población, y como no creo que los especialistas de la medicina abaraten el costo de sus consultas, entonces lo recomendable es que la Secretaría de Salud de Oaxaca, ponga en marcha el servicio de consulta médica gratuita, sin medicamentos. En esto último tienen la palabra las autoridades del ramo.
REYNALDO BRACAMONTES