Con el objetivo de evitar inundaciones y contaminación en temporada de lluvias, sobre todo en las partes bajas, habitantes y autoridades de esta ciudad realizaron actividades de limpieza en el río San Diego.
A través del tequio, "los mixtecos contamos con una forma de avanzar y no quedarnos de brazos cruzados para mejorar las condiciones de higiene en nuestras poblaciones", señaló el munícipe Germán Simancas Bautista.
Al emprender la campaña de limpieza y saneamiento al río San Diego, el munícipe agregó que los oaxaqueños "contamos con una de las más nutridas organizaciones que no requiere de partidos políticos, ni organizaciones sociales, sino una sola fuerza convocada por la ciudadanía".
Luego de congregar a un grupo de jóvenes del Servicio Militar Nacional, quienes de manera voluntaria acudieron a realizar un tequio para desazolvar el río San Diego, el trabajo inició con el objetivo de inculcar en los jóvenes los valores por la ecología.
Al poner en marcha el tequio, exhortó a la ciudadanía a cultivar los principios de unión y recuperar la cultura de barrer las aceras de las casas, como tradicionalmente se hacía los domingos o al culminar los días de plaza.
Simancas Bautista destacó la participación de los lugareños en otras acciones de trabajo que han venido desempeñando actualmente.
Las acciones a las cuales se suman voluntariamente los jóvenes del servicio militar, traerá como consecuencia para ellos, la satisfacción de cooperar con un granito de arena en el cuidado de la ecología; verán que todo esto se traduce en beneficio a la población y entonces sentirán la satisfacción de contribución.
Acción comunitaria
Tlaxiaco tenía por costumbre que los sábados por la noche, comerciantes y vendedores ambulantes barrían los lugares de sus aceras y las aéreas de venta designadas por el ayuntamiento, durante el día de tianguis.
Los domingos, a partir de las 6 de la mañana, los habitantes barrían las aceras de sus casas como una forma de mantener limpia la población.
La cultura de barrer las calles, se ha venido perdiendo desde que los ayuntamientos iniciaron con el personal de limpieza, el cobro de recolección de basura, la falta de recolección, el aparecer bolsas de basura en las calles y aceras, la falta de voluntad del personal de limpieza que a menos de medio metro o un metro de distancia ya no barren, porque aseguran que esa parte corresponde a otro de sus compañeros, entre otras circunstancias.
Los barrios y colonias han mantenido esta cultura del tequio, sobre todo durante trabajos en comunidad, limpieza y aperturas de caminos.
SIMITRIO ROBLES IBÁÑEZ/CORRESPONSAL
