Jueves 24 de Mayo de 2012
Buscar...
Condenan en AL agresiones en Copala
3 Mayo 2010 - 22:02

Activistas de Bolivia, Ecuador, Perú, Colombia, Chile y Argentina manifestaron su repudio por el asesinato de dos defensores de los derechos humanos, en la comunidad de San Juan Copala, Oaxaca, y demandaron a las autoridades una exhaustiva investigación de los hechos.

A través de la Coordinadora Andina de Organizaciones Indígenas (CAOI), expresaron asimismo su solidaridad con los familiares de las víctimas del ataque armado en la localidad triqui, el pasado martes.

“La CAOI expresa su más firme repudio al asesinato de activistas defensores de los derechos humanos y de los pueblos indígenas perpetrado el martes 27 en Oaxaca, en un atentado que dejó por lo menos dos muertos y varios heridos”, refiere en un manifiesto.

Añade que estos hechos se suman a la “negra historia de crímenes en todo el continente, donde los gobiernos neoliberales sumisos a las trasnacionales extractivistas responden a las justas protestas de los pueblos con la criminalización y el asesinato. Las propias empresas multinacionales y terratenientes cuentan con ejércitos privados, verdaderos escuadrones de la muerte, con la complicidad de los gobiernos”.

Expresa igualmente su solidaridad a los familiares de las víctimas y las organizaciones con las que trabajaban y exige a las autoridades de Oaxaca y México una exhaustiva investigación de este atentado criminal y sanción a los responsables.

Expone por último los casos de Colombia, “donde los paramilitares se suman al fuego cruzado de las guerrillas, las fuerzas del orden y el narcotráfico, en una guerra que se libra en territorios indígenas, poniendo al borde de la extinción a más de 30 pueblos originarios”.

También en Perú, “bajo la fachada de empresas de seguridad, paramilitares persiguen a líderes indígenas, ambientalistas y defensores de derechos humanos. Un caso terrible fue el secuestro y tortura de 28 comuneros de Ayabaca, Piura, por agentes de seguridad de la compañía Majaz, en el campamento minero y con la participación de efectivos de la policía nacional”.

“Articulemos nuestras fuerzas en defensa de la vida, los derechos humanos y los derechos colectivos. Basta de criminalización y asesinatos”, concluye su carta.

DE LA REDACCIÓN