Jueves 24 de Mayo de 2012
Buscar...
Ministerio sacerdotal: muchos le entran, pocos aguantan
13 Feb 2012 - 00:38

Tuxtla Gutiérrez, Chis.- El celibato, los estrictos horarios y el esfuerzo intelectual que precisa la vida consagrada a Dios son las principales razones por las que sólo un 20 por ciento de los jóvenes que ingresan al Seminario son ordenados sacerdotes; el resto deserta en alguna etapa del largo camino que conlleva la formación sacerdotal.

Ayer, la Iglesia Católica celebró El Día del Seminario, lugar considerado como el “semillero” de formación y selección de los candidatos al sacerdocio. Rogelio Cabrera López, arzobispo de la Arquidiócesis de Tuxtla Gutiérrez, señaló que el Seminario de la capital fue fundado el 12 de febrero de 1967, y a la fecha ha egresado a más de 100 sacerdotes.

En una rueda de prensa, Cabrera dijo que anualmente un promedio de 48 jóvenes se incorporan al Seminario en Chiapas, de los cuales de tres a ocho logran su orden sacerdotal, luego de un proceso que puede durar de nueve a 14 años en las seis casas de formación con las que el catolicismo cuenta en Chiapas.

EMPIEZA EL CAMINO

El rector del Seminario Mayor, José Alberto González Juárez, explicó que el camino empieza en las casas apostólicas –hay una en Tapalapa y otra en Villaflores- donde los muchachos, aún sin el deseo del ministerio sacerdotal, cursan la secundaria y reciben una formación espiritual; al concluir sus estudios, eligen entre integrarse al Seminario Menor o volver a la vida común.

En el Seminario Menor los jóvenes cursan las materias de cualquier preparatoria pública; la diferencia es que las actividades complementarias tienen un perfil humanístico, como talleres de psicología y de acompañamiento hacia el sacerdocio.

González dijo que al salir del Seminario Menor, los muchachos viven un año en “La Razón”, una finca en Cintalapa donde se favorece el silencio y la reflexión sobre si el camino que siguen es el correcto; al concluirlo son reconocidos con una sotana blanca, “símbolo de su compromiso con Dios y de que son aptos para ingresar al Seminario Mayor”.

LIGAS MAYORES

En las “ligas mayores” se cultivan en tres dimensiones: la humana, para desarrollar virtudes como la humildad y bondad; la espiritual, enfocada a fortalecer la relación con Dios por medio de la oración y el ayuno; y la intelectual que les exige estudiar tres años de filosofía, cuatro años de Teología, y finalmente Mareología (el estudio de la vida de la virgen María).

Al terminar los cuatro años de Teología, los seminaristas solicitan servir en una iglesia -ayudando al sacerdote en las actividades de la misa-. Después, piden ser diáconos para consagrarse como legítimos servidores de una comunidad eclesial. Aproximadamente seis meses después, por fin, el seminarista es ordenado sacerdote.

TIRAN LA TOALLA

El seminarista Pedro Hernández consideró éste un camino estrecho: de levantarse todos los días, apenas amanece, a tender la cama, bañarse y reunirse con sus compañeros para orar, recibir la lección matutina e ir a la misa de las 7:30.

Posteriormente, ayuda en el aseo del seminario, se dirige al comedor donde todos los días desayuna, come y cena a horas determinadas, y se prepara para más lecciones divinas, clases académicas, oración, y más oración, misas y, en algunas ocasiones, ayunos.

Esta rutina, estricta en horarios y carente de los placeres y diversiones comunes de los jóvenes, es la causa de que “la mayoría de mis compañeros hayan tirado la toalla”, consideró Pedro, de unos 27 años de edad.

En este sentido, José Luis Espinosa Hernández, coordinador de la Pastoral de la Comunicación de la Arquidiócesis capitalina indicó que de los desertores, el 50 por ciento descubrió que ser sacerdote no era su vocación, y 30 por ciento no tuvo las aptitudes necesarias para vivir el ministerio, por lo que fueron inducidos por sus guías espirituales a tomar otro camino.

El arzobispo de Tuxtla Gutiérrez dijo que actualmente en las seis casas apostólicas hay 240 jóvenes: 27 provenientes de la diócesis de San Cristóbal de Las Casas, 29 de Tapachula, y 184 de Tuxtla Gutiérrez; atendidos por 17 sacerdotes de tiempo completo.

ITZEL GRAJALES/NOTICIAS

Foto: NOTICIAS