Tras condenar el hurto de hostias consagradas en el templo de San Pedro Yosotato, perteneciente a la parroquia de Santa María Yucuhiti, el arzobispo de Antequera, José Luis Chávez Botello, anunció la realización, el próximo jueves, de una hora Santa de Desagravio, por este sacrilegio.
En conferencia de prensa, destacó que los ladrones también sustrajeron con violencia el pasado 8 de febrero, el sagrario, dos custodias (una de ellas antigua), tres cálices antiguos y dos copones, uno de ellos conteniendo la reserva del Santísimo Sacramento.
Por su parte, el apoderado legal de la Arquidiócesis de Antequera, Wilfrido Mayrén Peláez, precisó que el año pasado se registraron cinco robos a templos católicos, la mayoría de alcancías.
Mientras que agregó, durante el sexenio de Ulises Ruiz Ortiz, se denunciaron 160 hurtos a recintos, la mayoría de arte sacro, los cuales calificó de “muy graves”.
Añadió que en lo que va de este año, es el segundo caso que se registra, dado que el primero tuvo lugar en la parroquia de Chilapa de Díaz, pero en este caso, dijo, hubo un “sacrilegio”, por el robo de hostias consagradas.
Mientras tanto, el arzobispo, exigió a las autoridades que se esclarezca este nuevo agravio a la iglesia Católica, dado que ninguno de hechos similares se ha encontrado a algún culpable.
“Sin menoscabar el daño material que nos causa el hurto de los bienes que son objetos de culto para el servicio sagrado, nos lastima en lo más hondo del corazón el atentado contra lo más sublime de nuestra fe: haberse llevado las hostias consagradas y con ellas la presencia de Cristo en la Eucaristía”, sostuvo.
Lo anterior, dijo, representa un sacrilegio, la más grave ofensa a nuestra Fe y el delito canónico más delicado.
Por lo que hizo un llamado a quienes realizaron “tan abominable acto”, para que cuiden y devuelvan de inmediato la reserva del Santísimo Sacramento. Si bien la justicia humana se encargará de investigar y en su caso castigar este delito, la justicia divina los alcanzará tarde o temprano por atentar contra el Cuerpo del Señor.
Con información de Olivia Hernández
Foto: Carlos Román Velasco


