Istmo de Tehuantepec, Oax.-Recostado en la sucia pared de una vivienda en un pueblo perdido de la Mixteca de Oaxaca, de esos que no aparecen ni en los mapas, sólo en las estadísticas de alta marginación, el cura repliega las piernas a su cuerpo y los codos sobre las rodillas. Solo, ante un Cristo martirizado en una repisa de madera frente a él, cuestiona su presencia en un reino donde las diferencias entre hermanos de raza se defienden con ráfagas de plomo.
Como en una epifanía el nazareno cobra vida y le responde furioso.
- Y entonces, para qué te mandé pendejo.
Las palabras lo sacan de su letargo. Se levanta. Toma valor y cruza aquellas tierras en busca del cuerpo de un joven catecista asesinado. Las balas dan tregua a su trayecto, entonces comprende que su vida está medida al capricho del supremo, no a él.
Al menos así narra el clérigo el episodio espiritual que le cambió la vida. De esa experiencia han pasado más de 20 años, pero los riesgos persiguen en cada paso a Alejandro Solalinde, coordinador de la Pastoral de la Movilidad Humana del Episcopado Mexicano en el sureste y responsable del albergue de migrantes en Ciudad Ixtepec, "Hermanos en el camino".
Dentro de un mes cumplirá 67 años. No aparenta la edad que su calendario biológico marca, aunque el dorso de la mano lo delata. A veces contradice su signo zodiacal, Piscis, respondiendo instintivamente ante las injusticias con terquedad. Contestatario y crítico del Estado mexicano y la iglesia católica, aún le mueve la fe de un cambio en ambas instituciones.
Solalinde es un cura toluqueño que dejó la carrera de Arquitectura en la UNAM para ser misionero. En los casi 40 años de servicio pasó de ser todo un "Padre Amaro" a defensor de migrantes centroamericanos, de pintor a enemigo número uno de los traficantes de personas en el sur de México. Amigos, cientos. Enemigos, los ofendidos con su trabajo. Custodiado día y noche. No se ve dentro de dos años, asegura que sus días están contados. Lo quieren muerto.
Un logro estar vivo
Su delgada figura arropada con la pulcra vestimenta blanca se acomoda en la silla de plástico en una diminuta lonchería de Ixtaltepec. No porta joyas, sólo un viejo reloj negro y un crucifijo de madera aferrada a un cordón de hilo. Se quita la gorra de manera solemne y pide café. Su apacible voz dibuja si querer su paciencia, desgranando las palabras al compás de las manos.
¿Cuál es el balance en materia migratoria después de un año?
-Tenemos una nueva ley de migración. Esperamos que sea un reglamento que no traicione el Ejecutivo. También se avanzó un poquito en la conciencia de la gente, en la respuesta de las instituciones, creció muchísimo la solidaridad nacional e internacional. Hubo un interés muy grande de parte de Europa, Centroamérica despertó.
Aún tenemos la exigencia de la desaparición del Instituto Nacional de Migración (INM), pues es obsoleto, pedimos su transformación en Subsecretaría. Que el Grupo Beta sea autónomo, que no realice acciones de seguridad, porque con una mano da alimento y con la otra realiza servicio de información.
-¿Y su logro personal?
-Estar vivo, no lo esperaba. Es mi último año en la pastoral, pero seguiré luchando por los migrantes, pero si el obispo me pide que me mueva, lo hago, obedezco. Voy a cumplir 40 años de sacerdote, por lo que estaría bien retirarme a un convento a pasar los últimos días de mi vida, pero mi conciencia estaría intranquila, no viviría en paz. Yo nací para esto, para las adversidades. Lo que venga, aún la propia vida, gustoso la voy a dar.
-Lo acusan, lo persiguen, lo retienen ¿Cuál es la lectura?
-Desde hace más de 20 años lucho contra caciques priistas y narcotraficantes. No es nuevo. En relación a mi retención a finales de diciembre en Santiago Tutla, sólo puedo expresar pena porque en Oaxaca existen caciques como José Raymundo, compadre de Ulises Ruiz, que azuza a la población a violentar el estado de derecho cuando se le cuestiona.
El señor tiene su rancho a lado del ex gobernador, no es casualidad que los haya dotado con armas de alto poder. El Ejército y el gobernador tienen que entrarle. No pueden soslayar la presencia de grupos armados con careta de policía municipal, utilizando el escudo de usos y costumbres.
-¿El sacerdite Solalinde es incómodo para el Estado y la iglesia?
-No sé si soy incómodo. Soy un discípulo de Jesús que no es indiferente al daño del otro. Cuestiono a la iglesia porque ella misma me enseñó a ser autocrítico, nunca me callo. Para la iglesia católica soy un factor inesperado. Lo altos jerarcas ven desde arriba, desde una posición histórica que les tocó, los misioneros vemos desde abajo, tenemos otra perspectiva de las cosa, por eso no me callo ante las injusticias.
- ¿Cómo se ve el padre Solalinde en dos años?
-No me veo, en dos años no me veo. Son demasiados intereses que he atropellado, demasiados enemigos surgidos. El ser misionero en este tiempo cuesta mucho. No me metí de misionero para salir en los periódicos, de hecho la fama me afecta mucho, me da miedo, me quita el espacio de vivir como todos. No me veo a largo plazo.
Y... AL PRINCIPIO ERA EL VERBO
"El Ejército y el gobernador tienen que entrarle. No pueden soslayar la presencia de grupos armados con careta de policía municipal, utilizando el escudo de usos y costumbres"
"(El PAN) ahora no es más que un priismo azul. Todos los ideales de sus fundadores se fueron a la basura".
"Yo nací para esto, para las adversidades"
"Desde hace más de 20 años lucho contra caciques priistas y narcotraficantes":
"Cuestiono a la iglesia porque ella misma me enseñó a ser autocrítico, nunca me callo. Para la iglesia católica soy un factor inesperado"
"No me veo, en dos años no me veo"
214 casos de secuestro masivo de migrantes de abril a septiembre del 2010
11 mil 333 víctimas
16 migrantes fueron presuntamente secuestrados el 16 de diciembre en Oaxaca
9 mil 758 migrantes secuestrados entre septiembre de 2008 y febrero de 2009
FUENTE: Comisión Nacional De Los Derechos Humanos
- Ni con el Papa ganan
-¿Qué espera de los partidos y de las elecciones?
Espero muy poco. Si es el PRI, con qué va cambiar el país si no hay valores. No tiene nada que ofrecer. Me preocupa mucho el candidato, porque leyó parte de la Biblia en su juventud, como algo de adolescencia. Un católico que no se alimenta de la palabra de Dios y del evangelio con qué sustento va gobernar. Me preocupa este sistema de caciques, la peor cara del priismo lo he visto en Oaxaca, aunque hay priistas con alto nivel ético. Son los mismos, sólo cambiaron el maquillaje.
Del PAN digo que es el principal traidor del espíritu de Jesucristo. El PAN tiene una plataforma ideológica de lucha, de ética y valores cristianos desde hace año, pero qué pasó, llegó al poder y cambió.
El PAN ha sido una decepción y el pueblo lo sabe. Ni trayendo al Papa a Guanajuato va ganar el PAN. La gente no es tonta.
De la izquierda afirmo que está vendida, que perdió ideales y se volvió medio priista, un priismo amarillo, traicionó la lucha que hizo mucha gente noble. A AMLO no lo conozco, sólo he intercambiado saludos con él.
Soy un factor inesperado
-¿Cumple el Estado con las recomendaciones de protección a su persona?
-En parte. Lo vi en diciembre cuando me retuvieron, un cacique pudo más que las medidas cautelares. Solicitamos un teléfono satelital, porque siempre estamos en lugares sin señal, me lo negaron, me dieron un telefonito para llamadas convencionales, ni saliendo del país sirve.
Traigo guardias no porque crea que de verdad cuidarán mi vida, no, en cualquier momento me matarán. Tampoco por miedo, no temo morir. Acepté la seguridad por respeto a la comunidad nacional e internacional que lucha porque siga vivo. No quiero quitarle la responsabilidad al Estado.
Roselia CHACA/ CORRESPONSAL







