Miércoles 23 de Mayo de 2012
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Vuelca tráiler en la 200
4 Sep 2011 - 01:50

Cuantiosos daños materiales, el saldo 

64 toneladas de cemento, víctimas del pillaje

BAHÍAS DE HUATULCO.- Cargado con 64 toneladas de cemento, la mañana del pasado viernes, volcó un tráiler de doble remolque, en la carretera federal número 200, tramo Huatulco-Santiago Astata, en el paraje conocido como Zimatlán de Álvarez.

De la carga, la mayoría de los bultos de cemento, que transportaba el tráiler propiedad de la empresa Cruz Azul, quedaron destrozados y desde temprana hora, la gente, vecina del lugar y quienes iban pasando, comenzaron a levantar el polvo y meterlo en costales para llevárselo a sus casas, que cuando llegó un representante de la empresa no encontró absolutamente nada.

LOS HECHOS

De acuerdo al peritaje de la Policía Federal, el accidente fue en el kilómetro 270 de la carretera Federal 200, tramo Huatulco-Santiago Astata, debido al exceso de velocidad, que al pasar la curva le ganó el peso de la carga al tráiler, y el chofer de nombre José Santiago Bello, no pudo hacer nada por impedirlo.

El tractocamión que jalaba dos remolques con 32 toneladas de cemento cada uno, se salió de la cinta asfáltica, lo que provocó que la máquina fuera a estrellarse con un árbol en un barranco de dos metros de profundidad, mientras que los remolques se volcaron a un costado de la carretera, rompiendo la mayoría de las bolsas de cemento que transportaba.

Los daños materiales y económicos por perdida ascienden a varios miles de pesos, ya que se trasportaban 64 toneladas de cemento, de las cuales no se pudo recuperar; además que el tráiler quedó en malas condiciones por la parte frontal, mientras que los remolques en mal estado, uno de ellos con las llantas desprendidas del rin y un aditamento que lleva como base el remolque se le desprendió.

CARGA SIN ASEGURAR

El tráiler y la mercancía estuvieron desde las 6 de la mañana del viernes pasado tirados sobre el asfalto fresco de la curva en donde se volcó; así mismo al menos unas 40 personas bañadas en cemento, quienes levantaron el polvo gris con "jícaras" para encostalarlo y llevárselo.

Al lugar llegó un representante de la empresa, quien trató de evitar que la gente se llevara el cemento, pues explicó que la carga no estaba asegurada y tenía que recuperar lo que pudiera, sin embargo, lo que quedaba sobre el asfalto no era más de dos toneladas de las que traía en tráiler volcado.

La gente que logró apartar el cemento, contrató camionetas para trasladarlo a sus domicilios, por lo que pagaron hasta 200 pesos por viaje, mientras que el representante de la empresa seguía discutiendo con otros lugareños para que no se llevaran lo que quedaba.

LA RAPIÑA

Después de cinco horas de trabajo, la gente de Zimatlán ya estaba organizada, cada quien levantaba lo que podía, llenaba sus costales, los guardaba en veredas llenas de vegetación al pie del cerro para que no se los quitarán.

Al menos 4 veredas se podían apreciar en el lugar y en el interior decía la misma gente, "si entras vas a encontrar un montón de sacos en buen estado, que la gente que vino antes que nosotros ya apartó, nosotros ya no alcanzamos casi nada".

El espectáculo era sorprendente, niños, jóvenes, adultos y ancianos, se esforzaban por levantar hasta el último puño de cemento, para la hora que llegó el representante, y discutía con un grupo de habitantes tratando de recuperar por lo menos los bultos que no se rompieron de cemento, la gente aprovechaba a sus espaldas a llevarse más costales llenos de cemento.

"No es justo, nosotros levantamos todo el cemento, lo embolsamos y ahora se lo quieren llevar, pues entonces que nos paguen nuestro trabajo", señalaba la gente, visiblemente molesta.

NO HAY FINAL FELIZ

En este accidente afortunadamente no hubo vidas que lamentar, pues el chofer salió ileso; la gente no quedó feliz, pues no pudo llevarse hasta el último puño de cemento que hubo en el lugar; la empresa recuperó a lo mucho una tonelada o tonelada y media de cemento y perdió la mayoría, mientras que el representante, casi vuelto loco con tantos reclamos, terminó sin camisa, bañado en sudor, lleno de cemento igual que los demás por cargar los bultos que rescató.

Cabe hacer mención que en éste mismo lugar, hace unos meses se volcó un tráiler cargado con cervezas, y que hace unos días un camión con pollos, lo que la gente ha aprovechado y se apoderan de la carga.

La curva en la que el tracto camión se volcó es peligrosa y ha sido escenario de muchos accidentes debido a la falta de precaución y el exceso de velocidad.

 

RAÚL LAGUNA

CORRESPONSAL

malditos rapiñerosss siempre

malditos rapiñerosss siempre sobre los caidoss en lugar de ayudarrr todo se clavan

lo peor que la autoridad como siempre brilla por su ausenciaa pero que tal estiran la mano cada que pasa un trailer para pedir para el cafe...por esooo mexico No. 1 en corrupcion

felicidadesssss