- Hay decenas de heridos y detenidos. El enfrentamiento se volcó hasta el hospital regional
Comitán, Chis.- Transportistas concesionados y “piratas” se enfrentaran ayer, resultando decenas de heridos y retenidos, así como vehículos destrozados, además de causar severos daños a casas y al hospital regional de esta ciudad.
Operativo ilegal
Todo inició en la mañana de ayer, cuando transportistas de la Unión de Transporte Concesionado y Permisionado Fronteriza y Sierra del Estado realizaron una “casería” en contra de unidades piratas y de aquellas que invaden rutas, en el parque de San Sebastián.
Fue entonces que lograron retener a dos taxis de la línea Transportes de La Trinitaria, una Urvan de Transportes Chucumaltick y una más que tenían calcomanías sobrepuestas.
Las cuatros unidades fueron trasladadas a la delegación de Transporte, en el barrio de Guadalupe, pero únicamente les indicaron que tendrían que ingresar al corralón.
Mientras que los transportistas concesionados custodiaban las cuatro unidades detenidas ya en el corralón, el grupo contrario, que perteneces a Transporte Chucumaltick, retuvieron tres unidades de los concesionados que cubre la ruta Cash-Comitán.
Esto permitió que los transportistas concesionados bloquearan el acceso a la Procuraduría General de Justicia del Estado, mientras interponían una demanda por la retención de sus tres unidades.
Primer enfrentamiento
Al no tener respuestas que les favorecieran por parte de las autoridades, a eso de las cuatro de la tarde, decidieron armarse con palos y piedras para ir hasta la comunidad San José Yocnajab, donde tenían retenidas sus unidades y rescatarlas.
Sin mediar palabra, los concesionados arremetieron con las piedras y palos en contra de los campesinos que custodiaban las unidades de ellos, logrando herir a por lo menos una decena de ellos, quienes tuvieron que ser trasladados al hospital regional.
Mientras se daba el enfrentamiento, los concesionados, que eran más de cien, lograron recuperar sus tres unidades, sin embargo la furia de los pobladores de San José Yocnajab se hizo sentir al ver a sus “paisanos” descalabrados.
Guadalupe Espinosa López, concesionado transportistas que viven en el aquel poblado, tuvo la mala fortuna de pasar por el lugar luego del enfrentamiento, provocando a los campesinos que sin pensarlo lo bajaron a “garrotazos” y le destrozaron su vehículo.
El sujeto fue encerrado en la cárcel del lugar, al tiempo en que elementos de la Policía Estatal Preventiva (PEP) llegaron para tratar de poner orden, pero la furia de los campesinos era tal, que amenazaban con golpearlos.
En el hospital
Los campesinos se enteraron que los transportistas concesionados permanecían en el hospital, aparentemente cuidando a sus compañeros que resultaron lesionados en el enfrentamiento en San José Yocnajab.
Cuando repentinamente, decenas de campesinos llegaron y también armados con piedras y palos comenzaron a agredir a los concesionados, al grado de volcar tres unidades de estos en plena vía pública.
La refriega duró más de media hora, hasta que los concesionados se replegaron por varias cuadras para evitar que surgieran más lesionados, y se dañaran más vehículos.
Durante el enfrentamiento, además de otros vehículos que no tenían nada que ver con el problema, varias casas de la Novena Sur Oriente, donde se encuentra el hospital regional y donde fue la reyerta, sufrieron daños en la fachada.
Llegan policías antimotines
El enfrentamiento provocó el temor de los vecinos del lugar, por lo que de inmediato lo reportaron a los número de emergencia, logrando que decenas de policías estatales, con equipo antimotines, llegaran para poner “orden”. Pero los tres taxis, que habían sido volcados por los campesinos, permanecían del lado de estos, donde los concesionados buscaban recupera, a como diera lugar, sin importar la presencia de los uniformados.
“Tranquilos señores, ya vienen las autoridades para dialogar”, vociferaba un comandante de la policía estatal para tratar de calmar a los transportistas.
Pero con el afán de recuperar sus unidades, los concesionarios hicieron frente a las campesinos y de nuevo de enfrenaron con piedras, sólo que esta vez lograron detener a decenas de los campesinos.
Se refugiaron entre los enfermos
Al verse en desventaja numérica, los campesinos no les quedó más que refugiarse en el área de urgencias del hospital regional, provocando el temor de los decenas de enfermos y su familiares que esperaban afuera.
Desde el interior del hospital, los campesinos comenzaron a agredir a los transportistas y fue que de nuevo se dio un enfrentamiento, donde los concesionados lograron detener a por lo menos diez campesinos.
Como resultado del enfrentamiento en el área de urgencias del hospital, nuevamente decenas de transportistas y campesinos resultaron descalabrados, mientras que el inmueble terminó severamente afectado.
Los campesinos lograron refugiarse hasta el fondo del hospital, mientras familiares de enfermos suplicaban ayuda con los uniformados para que pudieran salir del lugar.
El ejército custodia el lugar
Ya cuando todo parecía en completa calma, decenas de militares llegaron para reguardar el lugar y evitar que de nuevo se diera otro enfrentamiento, lo cual generó la molestia de los vecinos, quienes arremetieron: “ya para qué vienen, ya todo pasó, ya cuando hay varios muertos”.
Hasta el sierre de esta edición, los uniformados permanecían en el lugar y las vías que comunican al hospital regional permanecían cerradas, hasta que un agente del Ministerio Público llegara para dar fe de los hechos.
Enfrentamientos como este se han registrado en repetidas ocasiones. Los mismos líderes de transporte coinciden en que son las autoridades quienes han permitido que se confronten.
TOÑO AGUILAR
CORRESPONSAL/ NOTICIAS


