SAN ANTONIO DE LA CAL.- A los habitantes de la colonia Las Moras no les quedó de otra más que cooperar para comenzar a realizar las primeras acciones a fin de evitar otro desastre por inundaciones, ante el próximo inicio de la temporada de lluvias, además de recuperar, después de muchos años, el tradicional tequio.
Este domingo, un centenar de habitantes de esa demarcación, muchos de ellos mujeres, encabezados por sus autoridades y por el regidor de Ecología, Víctor García Cruz, efectuaron trabajos de limpieza en las márgenes del afluente, desde la vía federal a la Costa hasta la zona que comprende la colonia.
"A ver si ahora con esto no pone pretexto la Conagua para que venga a hacer un bordo; es lo que más nos urge, antes de que venga el agua", dijo el representante del ayuntamiento.
TRAGEDIA LATENTE
La Tercera Sección Las Moras es una de las colonias del municipio de San Antonio de la Cal, ubicado al sur de la ciudad, que está asentada a un costado de la carretera Oaxaca-Puerto Escondido, justo frente al crucero de La Experimental y de la antigua sede de la Procuraduría de Justicia.
Fue una de las zonas que mayor devastación registró a causa de las torrenciales lluvias de septiembre, que originó que se desbordara el río Salado, que cruza este asentamiento. Apenas dos metros separan a la mayoría de las casas en ambas márgenes del afluente, en el que ahora corren aguas negras.
Decenas de historias de dolor y tragedia prevalecen en sus calles, la mayoría de ellas pavimentadas. Incluso en las vialidades aún se observan restos de sacos de arena, ya destruidos, y la línea que marcó el agua en las paredes, y que alcanzó un metro de altura.
Pero igual que en la mayoría de las zonas habitacionales localizadas cerca de ríos, nadie recibió mayor ayuda que algunos colchones y cobijas; acaso algunos otros, una ayuda de 540 pesos por parte de la Sedesol.
SIN AYUDA
Oliva Leydi vive en la calle Sauces; atiende un pequeño negocio de venta de bisutería y artículos de belleza en general. Pese a que en ese momento daba de comer a su bebé, accede a platicar por unos minutos su tragedia de septiembre pasado.
"Aquí perdimos todo; el agua se llevó refrigerador, muebles, cama, estufa, todo. No recuperamos nada. Mire, si quiere tome fotos de cómo está todavía la situación", invita.
Refiere que en su sencilla casa la cerca de lámina aun permanece sin reparar, pues no ha habido el suficiente dinero para ello.
"Acá seguimos, ahora esperando las nuevas lluvias, porque ninguna autoridad se ha preocupado por nosotros", dice.
INICIATIVA PROPIA
En la esquina de Sauces con la privada de Gardenias, el pasado viernes un grupo de trabajadores dirigidos por el vicepresidente de la colonia Las Moras, Plácido Gómez Pérez, encabezó otra iniciativa local.
"Qué bueno que vinieron, para que vean nuestras necesidades. Aquí hasta ahora no vemos nada de que desazolven el río y ya viene el agua", recibe el hombre.
En seguida explica que con el tequio de los vecinos y una pequeña aportación económica que se les pedirá, tuvieron que hacer una obra, que consiste en el entubamiento de las aguas pluviales hacia el río, con la colocación de 45 metros de tubo de concreto de 48 pulgadas.
"Nos vimos en la necesidad de hacerlo porque hasta ahora no tenemos ayuda. Gracias a Dios por fin el ayuntamiento de San Antonio ya nos autorizó una obra. Se agradece que después de 12 años se acuerden de nosotros, pero mientras tanto tenemos que empezar por nosotros mismos".
Cuenta que el presidente de la colonia, Dionisio Cristóbal Gutiérrez, prestó el dinero para realizar los trabajos y que en cuanto se reúna la cooperación se le devolverá.
PELIGRO LATENTE
Luego muestra las condiciones en que está el río, en la parte que cruza su colonia. Drenajes rotos, que tiran todos los desechos al afluente y se juntan con las aguas negras que provienen de la ciudad capital.
Montones de tierra que los propios vecinos han tenido que echar a la orilla de sus casas; daños incuantificables, como el del taller mecánico Mota, que perdió la pared posterior, colindante con el río, y otros tramos de muros laterales. Pozos de vista arrumbados en el lecho del afluente.
La Soledad, otra historia de abandono
La colonia Tercera Sección La Soledad está situada en la otra margen del río Salado, frente a Las Moras. También pertenece a San Antonio de la Cal. También permea ahí el sufrimiento y el abandono. Las lluvias del año pasado arrasaron con todo, debido a que la mayoría de las casas colinda con el afluente.
Doña María de la Luz Jiménez abre las puertas de su casa, justo a la orilla del río, para mostrar los daños que sufrió su morada en septiembre. "El agua alcanzó un metro de altura. Nos echó a perder muebles y muchas pertenencias más; jamás recibimos ayuda", relata.
Luego enseña restos del piso de su casa, que quedó fracturado al asentarse la tierra debido a la humedad. Después muestra lo que poco a poco ha hecho con su familia, amontonar escombros alrededor de su casa, construida con cemento y tabicones.
"El anterior presidente municipal de San Antonio Jamás nos ayudó; lo único que hicieron fue venir a tirar tres camiones de tierra y ya. Esperemos que ahora sí nos puedan apoyar; está a punto de comenzar a llover y no queremos otra vez más inundaciones", termina.
"Por favor díganle al licenciado Gabino Cué que ya queremos que sus funcionarios se pongan a trabajar, porque si no, vamos a vivir otro año amargo":
Don Plácido, vecino de la colonia Las Moras, afectado por las pasadas lluvias de septiembre
"Lo único que hicieron fue venir a tirar tres camiones de tierra y ya":
María de la Luz Jiménez, vecina de la colonia Tercera Sección La Soledad
ISMAEL GARCÍA M./FOTOS: CARLOS ROMÁN V.









