Hasta el momento, son 10 los elementos que han desertado de la policía municipal de la ciudad de Tuxtepec, luego de las ejecuciones y amenazas que la corporación policial ha recibido en los últimos días.
Las amenazas y las acciones llevadas a cabo por integrantes del crimen organizado en la región de la Cuenca del Papaloapan, en los límites con el estado de Veracruz, causaron pánico en la Policía Preventiva Municipal de Tuxtepec, en donde diez elementos desertaron de la corporación, ante el peligro latente.
Trascendió que la detención de uno de los dos presuntos sicarios que ejecutaron a dos comerciantes en calles de Tuxtepec, en días pasados, fue el detonante para que los delincuentes tomaran represalias en contra de los uniformados.
El asesinato de Omar Herrera Cobos y de Benito Vásquez Agustín, ocurrió el pasado martes, en una de las intersecciones que se forman en el bulevar de la ciudad.
Por el asesinato, fue detenido Francisco Pérez Hernández, de 23 años de edad, quien escapaba de la zona y a quien le fue asegurada una pistola calibre 9 mm, la cual coincidía con la utilizada para ultimar a los dos sujetos.
Las agresiones y amenazas contra la corporación municipal y sus elementos, recrudeció desde la detención de Pérez Hernández.
Hasta el día de hoy, la embestida del crimen ha dejado a dos policías levantados, José Manuel González Aparicio y Nereo Junior Sánchez Servín, a sabiendas de que el primero fue asesinado sin que haya sido encontrado el cuerpo.
La amenaza es tajante, que seguirán los levantones en contra de los policías, quienes se sienten desprotegidos por el ayuntamiento, a quien acusan de haberlos dejado a su suerte, ante el temor por su seguridad y la de los suyos.
DESBANDADA ALARMANTE
La desbandada de los elementos policiacos luce inminente y este número podría alcanzar cifras alarmantes para la población, pues los efectivos aún recuerdan la sanguinaria incursión por parte de integrantes del crimen organizado, ocurrida en marzo del año pasado, de cuya presencia aun queda la herida abierta por el baño de sangre que dejó a varias personas ejecutadas, sin que nadie hiciera algo por impedirlo.
CÉSAR GONZÁLEZ
