Monday, December 22, 2014 - 03:08

Y Toñito retornó al cielo...

REYNALDO BRACAMONTES/FOTOS: MARIO JIMÉNEZ LEYVA

Sus ojos se cerraron y de su boca seca y abierta no fluyen más los cantos de los ángeles. Inerte, con la piel pálida pegada a los huesos, en su vieja cama que sintió de piedra y llagó su cuerpo en dos años y medio, Toñito no alcanzó su sueño de grande: "Estudiar Ingeniería e inventar carros voladores no contaminantes"; pero en medio de la adversidad, le brotaron alas que crecieron y crecieron... y la madrugada de este lunes, retornó al cielo.

Una sábana blanca cubre su endeble humanidad y deja al descubierto parte de su rostro.

Destrozada del corazón, doña Magdalena Minerva Cruz Pablo, su madre, se arroja sobre la cama de Antonio de Jesús Barcelos Cruz y besa una y otra vez su cara enjutada y pálida. Sus lágrimas se deslizan y alcanzan a mojar la frente de Toñito, que tiene en sus manos dos rosas. Desconsolada, lo colma de bendiciones.

Doña Magda intenta ser fuerte. Un nudo le bloquea la garganta y trabajosamente alcanza a pronunciar: "Dios te llamó, adelante hijo mío, que al fin y al cabo eres un ángel". La madre se desvanece y siente frío en sus manos y rostro. Le bajó la presión, confirmó un médico particular que le cobró 200 pesos.

TENÍA 15 AÑOS DE EDAD

Toñito se hallaba en estado caquéctico desde hace un año y medio. El pasado 15 de mayo cumplió 15 años de edad, y su madre le cantó Las Mañanitas, gesto de amor que el niño agradeció con la mirada, tras perder el sentido del habla hace dos años y medio.

Ese día nos imaginamos a un Toñito disfrutando su fiesta como un niño sano, saltando de alegría, no desvanecido en su cama, dice su padre Antonio Barcelos Guadarrama, quien recuerda entristecido: "Hace una semana fui a misa y le pedí a Dios que lo recogiera, porque ya estaba sufriendo demasiado".

"Sus cuadros de salud empeoraron en la última semana. Bajaron bruscamente sus defensas y en sus quejidos podíamos percibir que ya no aceptaba que le tocaran la piel y menos que le checaran su presión arterial", agrega don Antonio.

El personal médico del IMSS que otorga seguimiento a enfermos crónicos, poco pudo hacer para seguirlo asistiendo, añade.

Seis horas antes de su muerte, el pequeño todavía recibió alimentación por gastrostomía. A Toñito le suministraban alimentos a través de una bolsa especial conectada a una sonda. Es una vía distinta a la oral, que lo mantuvo vivo dos años y medio.

UN GESTO SOLIDARIO

NOTICIAS dio cuenta del crítico estado de salud de Toñito al inicio de este año y el gesto solidario de los oaxaqueños, no se hizo esperar hacia la familia. Bastaron unas cuantas horas para que los oaxaqueños altruistas le donaran bolsas para alimentación por gastrostomía, papel higiénico, pañales desechables, toallas húmedas, agua embotellada, despensas, ropa y dinero en efectivo.

Intervinieron autoridades del DIF, a través de personal médico del Centro de Rehabilitación y Educación Especial (CREE). En la primera valoración, el diagnóstico fue muy claro:

Se recomienda manejo intrahospitalario, por desnutrición severa; cuenta con múltiples focos de infección de alto riesgo para contaminación hacia sus cuidadores y familiares cercanos. Con críticas condiciones insalubres a las que se debe dar solución por la familia e institución de apoyo. Toñito no fue llevado a una institución hospitalaria, porque el traslado en sus condiciones de salud representaba un riesgo para su vida. Su piel estaba muy delicada y su presión, inestable.

El padre del niño explica que el DIF le otorgaba un apoyo en efectivo de mil pesos bimestrales que fue suspendida a partir de julio pasado, sin explicación alguna.

El gobernador Gabino Cué instruyó a su secretaria Jacqueline Escamilla, para que consiguiera un empleo mejor pagado a don Antonio Barcelos Guadarrama.

"Me hicieron dar vueltas, porque fui a verla más de tres ocasiones. Siempre me mandaban a la bolsa de trabajo y lo más que me ofrecieron fue un empleo de mil 500 pesos quincenales y en horario corrido. Me olvidé del tema y por mi cuenta conseguí un empleo en la tarde, para complementar los ingresos que obtengo por mi trabajo en la mañana", dice entristecido.

LA HISTORIA

Un miércoles 16 de febrero de 2010, el menor fue hallado por su madre, tirado en el piso y acosado por un dolor. Fue llevado al Hospital Civil. Lo valoraban, cuando sufrió un paro respiratorio.

Entubado estuvo en terapia intensiva, le hicieron estudios diversos y luego una gastrostomía. Para los especialistas, este procedimiento quirúrgico consiste en la colocación de una sonda de alimentación a través de la piel y la pared estomacal, directamente al estómago. En el diagnóstico de ingreso, se especifica: Estado posencefalítico, síndrome metabólico, varicela.

Después de su seguimiento, los médicos del Hospital Civil dan de alta a Toñito el 20 de abril del mismo año. En la hoja se anota como tratamiento empleado: Soluciones parenterales, antibioticoterapia, animas, protectores de mucosa gástrica, antihipertensivos, anticomiciales, antiviral e Inhaloterapia.

Toñito, ex alumno de primer grado de la Escuela Secundaria "Moisés Sáenz Garza", fue llevado a terapia solamente seis meses posteriores a su alta, periodo que bastó para que sus padres se quedaran en la calle. Solamente el traslado en ambulancia de su casa al hospital, costaba 500 pesos.

DE LA OSCURIDAD A LA LUZ

Toñito no salió más de su cuarto, donde sólo cabe su cama. Perdió fuerza y masa corporal. Sus huesos se atrofiaron y le impidieron sentarse y caminar. No vio más la luz del sol.

El cuerpo del menor fue llevado de la casa que no es de sus padres, de Avenida Montoya No. 109 de la colonia Netzahualcóyotl, en San Martín Mexicapam, hacia una funeraria de la calle de Melchor Ocampo No. 408, en el centro de la ciudad, y hoy recibe cristiana sepultura en San Dionisio, Ocotlán, tierra que vio nacer a su madre.

En el cuarto de Toñito sólo quedan dos veladoras encendidas y un vaso con rosas marchitas. En la cabecera de su cama quedan estampitas religiosas. En la pared, un cuadro con la imagen de la Virgen de Juquila, y en un mueble, junto a un Niño Dios vestido de blanco, los carritos de Toñito y sus fotos que recuerdan sus mejores años de vida.

"Te prestaré por un tiempo, hijo"

Y el Señor, dijo: "Te prestaré un hijo mío para que lo ames mientras viva.

Podrá ser un mes, seis meses, treinta años o más tiempo, hasta que lo llame.

¿Podrás cuidarlo?

Quiero que aprenda a vivir. He buscado un maestro y te he elegido a ti.

¿Le enseñarás?

No te ofrezco que se quedará contigo, sólo te lo presto por un tiempo.

Porque lo que va a la tierra, a mí regresará. El dará la ternura, la alegría y toda la comprensión de su juventud.

Y el día que lo llame, tú no llorarás, ni me odiarás por regresarlo conmigo.

Su ausencia corporal quedará compensada con muchos y muy agradables recuerdos y con ello, tu luto será más llevadero.

Y habrás de decir con agradecimiento y humildad: Hágase, Señor, tu voluntad".

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