Thursday, November 27, 2014 - 13:25

Rechazo empuja hasta al suicidio

Homosexualidad, penosa lucha interna

CITLALLI LÓPEZ

Fue a los 20 años cuando se confrontó con ella misma. La mujer frente al espejo era contraria a la persona dentro de ella. El sentimiento la incomodó. Tomó un cuchillo y se laceró buscando la muerte, corría el año 2004.

Desde siempre supo que le atraían las mujeres, ese sentimiento la sorprendió al cursar la primaria. Aceptarse así fue lo más difícil de su vida, “fue una lucha interna muy fuerte”, relata Cristi ahora con 26 años de edad y más de una decena de cicatrices en los antebrazos.

Cristi acepta ser lesbiana pero rechaza la etiqueta, “pues eso nos discrimina. Desde siempre me he sentido atraída por las mujeres, eso me queda claro pero no llevo una etiqueta”.

De niña intentó seguir los estereotipos marcados, vestir faldas y vestidos, traer cabello largo, jugar con muñecas y ser femenina. Intentó ser el estereotipo de mujer, a pesar de su voluntad interna.

A los 16 años Cristi se armó de valor. Su madre fue la primera en conocer la noticia. El primer paso estaba dado para hacérselo saber a la familia, pero sólo era apenas el principio de lo que tendría que enfrentar.

Cristi se sincera pero sin ir a fondo. Fue en el 2004 cuando intentó suicidarse cansada de la homofobia y la discriminación, así como de sus demonios internos que luchaban unos contra otros.

Ella es la hija mujer más pequeña de siete hermanos. “Al salir del closet, lo hace toda la familia y vienen los señalamientos: su hija, su hermana es lesbiana”. Ella quería evitar ese señalamiento y a la violencia en contra de quienes tiene diferentes preferencias sexuales.

El asesinato de uno de sus amigos por ser homosexual la marcó aún más, no quería tener que enfrentarse con esa situación. “Yo no quería ser así, quería estar bien, pero después comprendí que es algo con lo que algunas personas nacemos”.

La de Leti es otra historia, desde muy niña rechazó jugar con muñecas, “me gustaba la acción, treparme a los árboles, rasparme las rodillas, enlodarme jugando. Como niño nunca te cuestionas porqué lo haces, simplemente lo haces”.

Leti agrega “fue difícil reconocerse y darse cuenta que no era heterosexual, me cuestionaba porque me gustaba hacer cosas de niño y no de niña. Al bañarme veía mi cuerpo y me rechazaba”.

Estando en la primaria Leti se puso el reto “hoy me tiene que gustar un niño”. Ella tenía nueve años, fue por su almuerzo y se paró en medio de la plaza cívica de la escuela a observar a los niños.

“Reconocía que habían niños guapos pero no pude sentirme atraída por ellos. Esa confrontación fue muy dura porque yo no sabía que era ser lesbiana”

“En casa te dicen que es ser mujer, que es ser hombre, pero nunca te dicen que hay diversidad sexual”:

Leti, lesbiana

DISCRIMINACIÓN

7 de cada 10 personas no heterosexuales señalan estar totalmente de acuerdo en que en México no se respetan los derechos de las personas homosexuales y bisexuales.

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