Thursday, October 30, 2014 - 17:36

Nimes, ecos de un gran Imperio

ROGELIO ELIZALDE/AGENCIA REFORMA

NIMES, FRANCIA.- En la "Roma francesa", como también se le conoce a Nimes, se dice que un hechizo de juventud mantiene intactos a edificios, mosaicos ornamentales y monumentos que aún después de 2 mil años siguen asombrando a visitantes y locales.

Afuera de la Maison Carrée, donde en el año 27 a. C. marcharon las legiones de Augusto, el primer emperador romano, hoy los niños juegan futbol y comen helado, mientras sus padres pasean por los callejones entre elegantes tiendas de moda y arte.

Este edificio de seis blancas columnas de frente y once de fondo, colmadas por capiteles corintios y con cornisas florales, es uno de los templos mejor conservados del antiguo imperio romano, junto con El Panteón, en Roma, y el Templo de Augusto y Livia en Vienne, Francia.

"Vagar por las pequeñas calles peatonales es una delicia, los nimeños contagian su energía. A pesar de ser una villa antiquísima, se respira juventud y tal vez eso es lo que ha mantenido a los templos casi en su estado original", relata Catherine Savoy, dramaturga local de 34 años.

Por su ubicación geográfica -al sur del país galo, a 50 kilómetros de la costa meditarránea-, Nimes combina su herencia romana con tradiciones provenzales y españolas. Los bellos jardines florales -como los del parque Jardins de la Fontaine, construido en el siglo 18 en el monte Cavalier, entre milenarios templos y ruinas- los aromas de lavanda y los viñedos de las uvas locales, Syrah, Mourvèdre o Grenache, conviven con la tauromaquia, la música flamenca, las tapas y los jamones añejos.

Catherine es una francesa de pelo castaño y piel ligeramente bronceada por el sol de Nimes. Ha viajado por muchos rincones de su país, pero siempre regresa a ésta, su ciudad natal y su favorita. A través del teatro, su pasión, muestra pasajes en la vida de Nimes, ya sea en la época romana, medieval o moderna.

"Los Jardins de la Fontaine son el escenario perfecto de una historia de amor: el Templo de Diana al lado de un manantial vivo, las pozas con cisnes negros y blancos y pintores que al óleo dibujan la Torre Magna. No imagino un lugar más bello para montar una obra", concluye Catherine.

Esta mezcla única que posee la ciudad se hace aún más patente la Féria, un evento que tiene lugar, desde 1952, dos veces al año: en mayo y en septiembre. Aquí, a cielo abierto, se realizan corridas, competencias con toros al estilo de los sanfermines -a las cuales Hemingway y Picasso asistían recurrentemente-, venta de vino, así como conciertos y eventos teatrales a cielo abierto.

Nimes también muestra un grandioso lado moderno con el Carré d'Art, por ejemplo, que fue proyectado por el arquitecto Norman Foster como un punto de conexión entre Les Arènes, el centro de la ciudad y los Jardins de la Fontaine en el Monte Cavalier.

Por la importancia y ubicación del edificio, arquitectos de fama mundial como Frank Gehry y Jean Nouvel - al igual que Foster, ganadores del Pritzker- también compitieron por el proyecto.

Principalmente formado por columnas de acero y grandes ventanales, el Carré d'Art es museo de arte contemporáneo y biblioteca; está en el corazón de esta ciudad hechizada, por lo que muchos le auguran una larga vida, al menos de dos mil años, como la Maison Carrée, su vecino de enfrente. Aguas famosas

Algo que caracteriza esta región al sur de Francia son sus manantiales. Uno de los más célebres se encuentra a 15 kilómetros del centro de Nimes, en Vergèze , de donde se obtiene el agua Perrier.

Desde 1863, después de un decreto de Napoleón III, se pudo comercializar el agua, (anteriormente estaba prohibido) y en esa época algunos manantiales se consideraban curativos.

Louis Perrier se asoció con el inglés Sir John Harmsworth en 1903 para comercializar el agua en un formato muy similar al que se conoce en la actualidad; ahora pertenece al grupo Nestlé.

Manantial de civilizaciones

NIMES, FRANCIA.- Un paseo por Nimes bien puede iniciar en el centro de la ciudad, donde decenas de tiendas -a lo largo de corredores peatonales- ofrecen una gama de productos exquisitos: diseños textiles de estilo indio y asiático en vestidos y blusas, artículos para la casa y perfumes con aroma de flores provenzales, pinturas en lienzos y platos, así como quesos, mantequillas y pan para disfrutar en la caminata.

La constante en esta ciudad es el agua, ya sea en enormes fuentes, como las del bello circuito Quai de la Fontaine o las de la Torre del Reloj, que emana desde el piso y dibuja una línea de varios metros donde muchos niños se divierten. Al lado de este sendero, las madres de los pequeños compran en tiendas de tradición nimeña, como Cacharel o L'Occitane.

Estas dos marcas fueron fundadas apenas el siglo pasado, pero la región tiene una historia de exportación de moda muy antigua. La mezclilla con la que se hacen los jeans, por ejemplo, delata su origen en el nombre: Denim, o sea, "de Nimes". Desde el medioevo, esta tela se utilizaba, por su precio y resistencia, en velas de barco, sábanas y ropa; fue el bávaro Levi Strauss quien la popularizó en el oeste de los Estados Unidos y, posteriormente, el mundo.

A cuatro cuadras del centro comienzan los Jardins de la Fontaine, al pie del monte Cavalier. Aquí, cada semana se reúnen grupos de sexagenarios a jugar Petanque; lanzan pesadas esferas metálicas del tamaño de una pelota de béisbol, con la intención de quedar lo más cercanos a un objetivo marcado, una especie de "rayuela".

La Petanca, conocido también como Boule Provençale, se juega en el sur de Francia desde hace aproximadamente 7 siglos; la reunión actual de jugadores puede apreciarse como una ventana al pasado y un espectáculo en sí mismo.

Pero no solo los mayores acuden aquí; en este parque público, de los primeros en su tipo en Europa -construido en 1745 bajo el mandato del rey de Francia Luis XV- todos los residentes de la ciudad han vivido alguna historia.

"Este parque es parte de la vida de los nimeños, sin excepción alguna. Es el corazón de nuestra ciudad, el manantial, la fuente, la historia. Cuando algunas personas dejan la ciudad, lo que más extrañan es a dar una caminata por los jardines o sentarse junto a su árbol favorito, el testigo de su infancia", relata Johanne Godard, profesora de primaria en Nimes.

La profesora Godard, de plática melancólica pero ánimo vibrante, persigue a su grupo de cuarto año en los jardines. Los niños consideran aburrido el Petanque, así que eligieron jugar carreras o guerritas de agua; los más traviesos ya mojaron a algunos compañeros, pero nadie se ha molestado porque, con en sol en lo más alto, sólo quieren refrescarse.

Un poco más arriba, entre estatuas, jarrones, puentes, pasillos y escaleras estilo Luis XV, se esconde una de las reliquias del lugar: el Templo de Diana -algunas teorías sostienen que más que templo, pudo ser una biblioteca-, que data de la época de inicios del Imperio romano, cerca del año 27 a.C.

GUÍA PRÁCTICA NIMES

UBICACIÓN

Nimes está al sur de Francia, a 50 kilómetros del Mediterráneo y a medio camino entre España e Italia.

CÓMO LLEGAR

Aeroméxico vuela directo de la Ciudad de México a París. En la capital gala se puede tomar el tren de alta velocidad a Nimes; el recorrido dura tres horas.

A partir de septiembre, cuando comience a operar la nueva ruta de alta velocidad de Barcelona a París, se podrá llegar sin escalas a Nimes, que quedará a tres horas de ambas ciudades. Mientras tanto, hay que hacer una breve escala en Figueras (España).

DÓNDE DORMIR

El Hotel Imperator, justo frente a los Jardins de la Fontaine, fue elegido en varias ocasiones por Ernest Hemingway para pasar sus estadías. Algunas habitaciones cuentan con modernas camas que permiten ajustar altura e inclinación. Una noche para dos personas, con desayuno incluido, ronda los 115 euros (alrededor de 2 mil pesos).

Otra opción es el Novotel Atria en el centro de Nimes, que ofrece habitaciones amplias para familias. Una habitación para dos adultos y dos niños está en alrededor de 130 euros por noche (2 mil 200 pesos).

DÓNDE ESCAPAR

Se recomienda improvisar visitas a Marsella, Montpellier, Avignon o Tolón, ciudades a tan sólo minutos en trenes de alta velocidad. Con la compañía Rail Europe se pueden adquirir pases que permiten viajar -por días, semanas o meses- a destinos ilimitados en tren, ya sea de velocidad normal o alta.

QUÉ COMPRAR

Los productos provenzales exaltan los sentidos. La vista, con hermoso arte regional plasmado en telas para vestir u óleos decorativos; el olfato, con aromas florales en perfumes o aromatizantes de hogar, y el gusto, con quesos, vinos, aceites o crepas.

QUÉ VER

La película en 3D "Héroes de Nimes" se presenta en la Maison Carrée todos los días; en ella se escenifica la historia de momentos importantes en la vida de la ciudad, desde los gladiadores peleando a muerte, espadachines y paladines a caballo en torneos de honor hasta toreros que todavía ven acción en el anfiteatro Les Arènes.

CUÁNDO IR

De junio a septiembre es la mejor oportunidad para ver la bella Provenza en su esplendor floral; además, los recorridos en tren permiten ver a los caballos saltando por la pradera y a las vacas pastar con sus becerros.

MÁS INFORMACIÓN

www.aeromexico.com

raileurope.com.mx

hotel-imperator.es

novotel.com

ot-nimes.fr

nimes.fr

es.feria.tv

 

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