Miércoles, Abril 23, 2014 - 04:14

Cadena solidaria

TEXTOS Y FOTOS: WIM GIJSBERS, ESAS PALABRAS AC

EL CARMEN, SANTA INÉS DEL MONTE, ZAACHILA.- Después de inaugurar la tostadora de amaranto, la fiesta en El Carmen siguió con otra entrega. Las mujeres están alegres. Hacen entrega simbólica de borregos y gallinas a sus vecinos de San Vicente Lachizío. Bueno, no tan vecinos, porque es más de una hora de camino, desde esta comunidad ubicada en el distrito de Zaachila, hasta el municipio en el distrito de Sola de Vega.

Una mujer menciona: "Les dejo los mecates, luego me los pasas".

Y dan sus recomendaciones: "Estas gallinas sólo comen maíz y desperdicios naturales, como hojas de frijol."

Mientras, los vecinos se comprometen a cuidar a los animales, para que luego otro grupo también pueda disfrutar los frutos.

REGRESAR LO RECIBIDO

Después de la comida, varias mujeres llevan a los visitantes -muchos de ellos, procedentes de Estados Unidos- a sus casas, para mostrarles la huerta, las gallinas e incluso las lombrices que están criando. Hoy recibieron, pero también entregaron, de acuerdo con el compromiso que hicieron hace más de un año: borregos y gallinas. Regresar lo que habían recibido, apoyando así al grupo siguiente, igual que El Carmen, una comunidad de muy alta marginación.

El compromiso es sencillo, pero no siempre fácil, explica Nicandro Vásquez, coordinador del programa por parte de la asociación civil Centéotl. "Es todo un proceso de aprendizaje para las mujeres. Y la verdad, las de El Carmen han aprendido, han madurado. Fueron ellas las que organizaron la fiesta. Se han convertido en otras personas desde que entraron. Es que en los proyectos de desarrollo, generalmente se enfatiza lo material, y por supuesto es importante, pero igualmente importante es lo que aprenden. En este proyecto, las capacitamos en cinco habilidades; las enseñamos a ahorrar, a tener una agricultura sostenible, aprender a vender, a organizarse y a innovar. Mientras, el compromiso con Heifer, para recibir animales o frutales implica valores, de apoyo mutuo, de solidaridad.

RADIO COMUNITARIA

Desde San Vicente Lachizío, también vino Domingo Torres, con su equipo de la radio comunitaria a cubrir la entrega. Para él, el evento no sólo era importante para el público en su pueblo de origen, sino además, para los vecinos de Santa María Lachizío. Los dos son municipios de muy alta marginación y el pase en cadena podría animar la organización social.

Domingo señala que "nuestro objetivo principal es recuperar nuestra lengua original, pero también rescatar algunos tejidos sociales. Gracias a Heifer, estamos teniendo la oportunidad de trabajar en estos objetivos."

RESCATANDO LA LENGUA MATERNA

Agrega que la radio se fundó el 13 de septiembre del 2011 y empezó a transmitir en zapoteco. Ahora tiene una barra de programación bien estructurada con todas las necesidades de la comunidad, desde equidad de género al cuidado del medio ambiente, que "para nosotros es muy importante. No cortar árboles significa cuidar los manantiales para que no se acabe el agua."

Por el otro lado, dice, "en nuestras comunidades se están muy dadas a los malos tratos de las mujeres. Sobre el tema de la violencia intrafamiliar tenemos una programación y un programa para niños en la mañana, en dos idiomas, porque se están perdiendo su lengua materna y queremos estimularles para que no se sientan menos cuando hablen el zapoteco. Otro tema son las costumbres de la comunidad, porque los medios de comunicación las están quitando poco a poco. Al principio le costaba a la gente, pero ahora tenemos muy buena aceptación. Casi toda la gente la escucha."

Pase en cadena

Desde 1977, la Fundación Heifer acompaña procesos de organizaciones en comunidades, cuenta Alejandro Musalem, juchiteco de origen, y director nacional de esta fundación internacional.

Agrega que "hacemos énfasis en el cuidado del medio ambiente, la solidaridad, la responsabilidad y la justicia. En base a ellos apoyamos proyectos, que van desde el rescate de una especie nativa (plantas, animales) hasta la comercialización de los productos para generar ingresos. Trabajamos con familias para generar autosuficiencia alimentaria y posteriormente ingresos."

Destaca que "fomentamos la formación de grupos. Así se trabaja de manera más eficiente. No podemos hacer capacitaciones individuales. Es más eficaz a capacitar por ejemplo a grupos de veinte en el manejo sanitario de las aves. También buscamos lazos de solidaridad entre entidades colectivas. Los proyectos familiares forman un pretexto para llegar a este sentido de comunidad. No es tanto generar la productividad, sino la generosidad. Lo que hace un grupo, después de trabajar unos años, es compartir lo que produjo con nuestro apoyo, con otro grupo. Este 'pase en cadena' es con animales y plantas."

Explica que "los grupos han vivido todo este paternalismo, de los partidos que siempre han tratado de cooptarlos. Pero una vez que sienten que el interés de ayudar es genuino, ellos replican esta actitud con otros. Los ganaderos del ejido de Aderas, en el Istmo, han sido utilizados por partidos y están desencantados de esta experiencia. Esto dificultó nuestra relación, pero cuando se dieron cuenta que realmente buscamos ayudarles, empezaron a ayudar a otros grupos, con gusto y con orgullo. En Zanatepec, este grupo tiene un prestigio por su ayuda a otros en esta zona, sin pedirles nada a cambio."

FUNDACIÓN HEIFER

Desde 1977, trabaja en México

Opera en cuatro estados del Sur del país

En Oaxaca ha apoyado en el Istmo, Mixteca y Valles Centrales, y mil familias en la Costa.

APOYO MUTUO

"Los grupos comparten con otros grupos, lo que produjeron con nuestro apoyo"

Alejandro Musalem, de Fundación Heifer