Jueves, Abril 24, 2014 - 03:08

A oaxaqueños, sólo 0.02% de ganancias

Lo gris de la energía ‘limpia’

OCTAVIO VÉLEZ ASCENCIO/Fotos:MARIO JIMÉNEZ LEYVA

Istmo de Tehuantepec, Oax.- La creación del corredor eólico en el Istmo de Tehuantepec, desarrollado principalmente por empresas españolas, se ha convertido en casi nueva conquista porque las comunidades indígenas zapotecas e ikoots prácticamente han sido despojadas de 12 mil hectáreas por medio de contratos leoninos y desventajosos, para poder generar energía eléctrica con su viento y sobre su tierra, en beneficio de la iniciativa privada

La firma de los contratos fueron acompañadas de promesas de desarrollo y bienestar para las comunidades indígenas de Juchitán de Zaragoza, Santiago Ixtaltepec, El Espinal, Unión Hidalgo, Santo Domingo Ingenio, Santiago Niltepec, La Venta, La Ventosa, Santa María Xadani, San Blas Atempa, Santa María del Mar, San Francisco del Mar, San Mateo del Mar y San Dionisio del Mar.

A la postre, las posibles beneficiarias solamente se han encontrado con graves conflictos intercomunitarios, la pérdida de miles de hectáreas de cultivo y afectaciones al medio ambiente, así como amenazas, persecución y encarcelamientos contra sus líderes u habitantes.

A principios de este nuevo siglo, las comunidades indígenas zapotecas se empezaron a organizar y a oponerse a la construcción del corredor eólico, por los bajos precios ofrecidos inicialmente por la Comisión Federal de Electricidad (CFE) por la renta de sus tierras y por el incumplimiento de los ofrecimientos de obra públicas, para el desarrollo de los proyectos La Venta y La Venta II.

Posteriormente, con e ingreso de las compañías extranjeras, mayoritariamente las ibéricas, la oposición surgió por la total ausencia del consentimiento previo, libre e informado, y por los contratos de arrendamiento fraudulentos.

PROMESAS EN EL AIRE

La activista de la Asamblea de los Pueblos Indígenas del Istmo de Tehuantepec en Defensa de la Tierra y el Territorio (APIITDTT), Maribel González Pedro, dijo que las compañías españolas Iberdrola, entre estas, Unión Fenosa, Endesa, Preneal, Gamesa, Acciona, Eurus, Renovalia, Demex, con la complacencia y respaldo de los diferentes niveles de gobierno, han obligado a las comunidades indígenas zapotecas e ikoots ---mareños o huaves--- a firmar contratos totalmente ventajosos, leoninos y violatorios de los derechos de los pueblos Indígenas estipulados en la Constitución mexicana y el Convenio 169 de la OIT, por ser para un periodo de 30 años y prorrogable otros 30 años más.

Pues, anotó, no fueron consultadas ni mucho menos se les proporcionó la información necesaria para estar en condiciones de analizar y tomar una decisión consciente.

“En muchos casos los contratos de arrendamiento se han firmado sin que las empresas muestren sus contenidos o anexos”, señaló.

Explicó que las compañías ibéricas prometen a las comunidades indígenas e ikoots grandes inversiones millonarias para su convencimiento, pero solamente el dueño de la tierra recibe el 0.2 por ciento de las ganancias comparado con el 75 por ciento destinado a la compra de los aerogeneradores en España, Alemania o Dinamarca, el nueve por ciento a la infraestructura eléctrica, el cinco por ciento para la línea de evacuación, el seis por ciento en la obra civil, el cuatro por ciento en ingeniería, licencias y permisos.

“Indudablemente, es una distribución abusivamente inequitativa entre el campesino indígena y el empresario extranjero”, remarcó.

Precisó que las empresas españolas están arrendando las tierras ejidales, comunales y de pequeña propiedad a precios de risa porque la mayoría paga por apartado de la tierra 100 pesos por hectárea al año, por afectación a la tierra, entre caminos, excavaciones, entre otras, desde uno hasta 15 pesos el metro cuadrado de terreno, y por aerogenerador instalado en el terreno de ocho a 12 mil pesos al año, sin importarles la calidad de la tierra.

SOLO MIGAJAS

Mientras que un aerogenerador de dos megas puede producir al año más de ocho millones seiscientos cuarenta mil kilowats, a un precio de 0.71 centavos, que es el precio de venta en los recibos de luz, “entonces uno solo de estos aerogeneradores puede producir seis millones ciento treinta y cuatro mil pesos y solo se destina al pago de la tierra y al uso del viento que corren por nuestras tierras, el 0.2 por ciento de lo que produce un aerogenerador. Entonces, ¿para quién es la ganancia?”, cuestionó.

González Pedro, consideró que las compañías ibéricas aprovechan el analfabetismo y el habla de su lengua materna de los dueños de la tierra para lograr la firma de los contratos.

“Los campesinos no terminaron su instrucción primaria y muchos otros no asistieron a una escuela; es por ello que no saben leer ni escribir. Y los que cuentan con instrucción escolar no poseen conocimientos jurídicos para lograr entender el alcance de los contratos, además de que las empresas no dan la información real de las afectaciones y de lo que realmente es el proyecto”, indicó.

A su vez, el coordinador de Programas de la Unión de Comunidades Indígenas de la Zona Norte del Istmo (Ucizoni), Carlos Beas Torres, subrayó que el parque eólico, según los proyectos, ocupará 130 mil hectáreas en el 2014 para la instalación de cinco mil aerogeneradores y como consecuencia, originará graves afectaciones porque cada uno de ellos, ocupará casi media hectárea y se rellenará con más de mil toneladas de concreto, afectando los mantos freáticos y las siembra de las parcelas de riego y temporal.

Refirió que el parque eólico provocará casi la desaparición de la agricultura en las comunidades indígenas e ikoots, por el uso de las tierras de alta productividad para la instalación de los aerogeneradores.

En La Venta, mil 050 hectáreas de la zona de riego que producían anualmente unas 10 mil toneladas de granos básicos, ahora están ocupadas por cientos de aerogeneradores por el parque operado por la compañía española Eurus, indicó.

“La mayoría de las tierras, además del valor económico porque de ella dependen por ser de temporal, también tienen un gran valor espiritual por herencia de sus antepasados”, remarcó.

SIN RESPETO A LUGARES SAGRADOS

Aunque, destacó que en el caso de San Dionisio del Mar, también las compañías ibéricas pretenden apropiarse de la isla conocida como Tileme, un lugar sagrado para el pueblo indígena ikoot y de una gran biodiversidad por la existencia de manglar, selva, lagunas, peces y aves.

Mientras tanto, Bettina Cruz Velásquez, integrante del Movimiento de Resistencia Civil contra las Altas Tarifas, subrayó que mientras las empresas españolas van a obtener millones de dólares por el uso del territorio indígenas, los pagos por la renta de la tierra son exiguos y los empleos escasos, temporales y miserables.

Además, observó que la energía eléctrica generada no beneficia a las comunidades indígenas e ikoots porque es y será vendida a empresas como Wal-Mart, Soriana, Cruz Azul, Cemex, Bimbo, Coca-Cola, Cuauhtemoc Moctezuma, y para surtir de energía eléctrica a Centroamérica y los Estados Unidos de Norteamérica, como parte del Sistema de Interconexión Eléctrica para América Central (SIEPAC).

Cruz Velásquez dijo que varias de las compañías ibéricas, como Renovalia, se consideran socialmente responsables y comprometida con el desarrollo social y la comunicación con las comunidades en su país, “pero en México la realidad, por las violaciones a los derechos humanos de los dueños de la tierra”.

Aerogeneración, la nueva conquista

“El corredor eólico se ha levantado en el Istmo de Tehuantepec mediante el engaño y la mentira. Esa es la verdadera cara de la llamada energía limpia y una nueva conquista española en México porque se nos está despojando de nuestras tierras con contratos de arrendamiento amañados y leoninos, que favorecen a las empresas trasnacionales. Se trata, claramente de un despojo. Además, el daño que dejan en las tierras es muy grande y la afectación ambiental también. No estamos de acuerdo en que se entreguen nuestros recursos y nuestra soberanía a las empresas multinacionales. Pedimos que se respete nuestro derecho a la información amplia y detallada en nuestras lenguas maternas de nuestros pueblos para cualquier proyecto en nuestros territorios”; Juan Martínez Regalado, pequeño propietario de Unión Hidalgo, afectado.

Colisionan aves migratorias

Según un estudio del Instituto de Ecología (Inecol), el corredor eólico viola el acuerdo de protección de aves migratorias firmado con los Estados Unidos y la Ley de Protección de Animales en Peligro de Extinción porque provoca choques y la muerte de aves migratorias con los aerogeneradores.

Anualmente por el Istmo de Tehuantepec circulan alrededor de 12 millones de aves de por lo menos 130 especies, entre ellas el águila blanca, la aguililla de alas anchas, el águila dorada y el halcón peregrino, todas ellas protegidas por las leyes de México, Estados Unidos y Canadá.

En España, los aerogeneradores han provocado la muerte de millones de aves, incluyendo águilas, buitres, cisnes, gansos, cigüeñas, etc., hasta especies de murciélagos amenazadas de extinción.

Tierra oaxaqueña, dinero extranjero

El corredor eólico del Istmo de Tehuantepec opera actualmente con ocho parques, pero se tiene prevista la instalación de 22 parques con cinco mil aerogeneradores en el 2014 en una extensión de 33 mil hectáreas, pero afectando 130 mil hectáreas.

La mayoría de las empresas españolas, han recibido créditos de instituciones financieras internacionales, como el Banco Mundial, y mexicanas como Nafinsa, Bancomext y Banobras-Fonadin, así como el portugués Banco Espíritu Santo de Portugal y Santander y Caixa Bank de España.

NEGOCIO CON VIENTO EN POPA

12 mil pesos, renta por aerogenerador

6 millones ciento treinta y cuatro mil pesos genera cada aparato a precio de tarifa eléctrica

22 parques para 2014

5 mil aerogeneradores

33 mil hectáreas ocuparán en 2 años

130 mil hectáreas la superficie afectada