Viernes, Abril 18, 2014 - 15:43

CRÓNICA

Ulises inquietó a Gabino

RACIEL MARTÍNEZ/Foto: Agencia 50 mm

Y Ulises inquietó a los fotógrafos y a los elementos de seguridad.

Ulises no hizo caso a las invitaciones para retirar su manifestación en el patio central del Palacio de Gobierno. Los encargados del área de Atención Ciudadana del Gobierno del Estado ofrecieron a Ulises canalizar su demanda a cambio de bajar su cartulina.

Ulises posó una y otra vez con su leyenda impresa: "San Cristóbal Suchixtlahuaca, pueblo chocholteco, nuestra lengua se muere", mientras el gobernador Gabino Cué Monteagudo daba su mensaje con motivo del Día Internacional de la Lengua Materna.

Era la ceremonia para instalar el Comité Interinstitucional para las Culturas y Lenguas Indígenas de Oaxaca (CICLO), como un organismo pionero a nivel nacional para el fortalecimiento de la identidad cultural y lingüística de la entidad.

Ulises López Osorio, presidente municipal de Suchixtlahuaca permaneció de pie, retador. Al culminar su intervención, desde la tribuna el ejecutivo estatal desactivó:

--Cuál es tu preocupación. Ven para acá, porque pusiste muy nervioso a los fotógrafos, no me pusieron atención por ti. Dime a ver. -Y Cué Monteagudo extendió el micrófono.

--Desde el mes de septiembre hemos solicitado al secretario de Asuntos Indígenas un taller de lengua chocholteca en nuestro municipio, hasta la fecha no hemos tenido respuesta y es por eso que vine a hacer esta protesta. --Declaró el hombre.

--Pues no hay que protestar -devolvió el ejecutivo--, hay que pedir, por eso es este programa, lo haremos en tu comunidad.

10:50 horas, 21 de febrero, culminó así la ceremonia protocolaria en la que los invitados especiales fueron unos 60 habitantes, incluyendo a escolares, de Santa María Ixcatlán, población que busca el rescate de su lengua moribunda.

Mientras esperaron el arranque de la ceremonia y escucharon los discursos, las mujeres ixcatecas elaboraron sombreros.

--Medio sombrero hicimos. --Dijo doña María Isabel, quien con maestría en los dedos intercalaba y tejía las fajillas de palma. Ellas aprovechan el tiempo. Mientras el presidente municipal Ulises López, quien confesó no hablar su lengua materna, se retiró en sigilo.