La posibilidad de compartir lo que siento en mi mente y en mi corazón has sido fundamental para mi recuperación. Cuando llegué a Al-Anon estaba dispuesto a recibir ayuda pero no estaba seguro de cómo hacerlo. Sabía que algo andaba mal y suponía que era yo.
Mi primer año en Al-anon fue difícil. Escuché a los demás compartir con valor los sentimientos y experiencias de su infancia; lo único que podía hacer era permanecer sentado y prestar atención en un silencio vergonzoso. Sin dudas, todos podían ver los secretos bochornosos de mi niñez mientras permanecía sentado en silencio. Y como si eso no fuera suficiente, sentía vergüenza por permanecer tan callado en las reuniones.
Pese a este sentimiento de vergüenza a veces abrumador, seguí viniendo a Al-Anon. Con el tiempo comprendí que aunque no era lo único que sufría, seguiría sintiéndome aislado mientras decidiera permanecer en silencio. Así que empecé a hablar y a confiar en la gente. Empecé a compartir mis "peores" secretos con el grupo. Con alivio percibí que al contar mis experiencias, recibía amor y compasión.
Hoy nadie podría darse cuenta de que yo era ese hombre callado sentado en el fondo de la sala de reunión de Al-Anon. Ahora digo lo que siento en mi mente y en mi corazón. Sé que al hacerlo no sólo me ayudo a mí mismo sino también a los demás. Si durante mi primer año de reuniones en Al-Anon nadie hubiera estado dispuesto a compartir conmigo, nunca hubiera sabido que había otros en mi misma situación. Nunca hubiera recibido los dones de este maravilloso programa.
¿Se aísla de las demás personas?
GRUPO H.A.A. "BUSCANDO UNA ESPERANZA"
Sesiones: Jueves 20:00 a 21:30 hrs., Domingos 17:00 a 18:30 hrs.
Xochilt # 315, Colonia Centro, Oaxaca, Oax.
Informes: Eric 044 951 1244163
