Tuxtla Gutiérrez, Chis.- Tiene los ojos grandes y expresivos; parecen decir más que su cristalina y suave voz. A unos minutos de entrar al escenario, Sol Moreno, cantante de música ranchera se dice una mujer en plenitud después de 15 años de carrera artística en la que ha grabado seis discos, el último titulado “Prefiero Soñar”.
La joven asegura que es un disco muy fresco y alegre que busca llenar ese espacio en el únicamente han sobresalido cantantes como Alejandro Fernández, quien utiliza variaciones en el género para hacerlo más atractivo; porque en la otra banca, la de las mujeres, solo resuenan nombres del ayer como el de Aída Cuevas o Lola Beltrán.
Han sido dos discos de ranchero, uno de banda, otro de tex mex, y antes del que ahora promociona, uno de norteño banda, desde que a los 16 años de edad comenzó su carrera artística profesional.
Ha sido un proceso lento, y aún sueña con su consolidación como una intérprete reconocida en el mundo del espectáculo; hoy confiesa que pudo haber tomado atajos, pero mil veces ha preferido el camino largo.
Es que en el medio en el que se maneja, algunas famosas tienen apoyos “que no he querido ni quiero tener”, dice Sol Moreno, mujer que asegura apostarle a su profesionalismo y la calidad musical de su producción antes de ser apadrinada por algún multimillonario u optar por el “encuere” para triunfar.
Aunque acepta que para “Prefiero Soñar” ha elegido una imagen más sensual, con vestidos largos pero que forman su silueta y destacan sus atributos con profundos escotes; la tirada, expresó abriendo aún más sus ojos oscuros y sonriendo a todo lo que da, es ganarse al público masculino.
—¿Por qué elegiste interpretar música ranchera?
–Los empresarios que me contratan siempre me llaman con mariachi, me consideran como una exponente del género ranchero, y me encanta porque soy amante de nuestra música, de nuestras raíces y tradiciones… en cualquier pueblo al que te vayas hay un mariachi o grupo norteño; creo que con las rancheras puedo llegarle a la gente.
Pero Érica Urosa Moreno, su nombre real, no parece una charra: vestida de blusa y pantalón negros que figuran hacerse uno con su piel, dice que para cantar música ranchera no precisamente tiene que traer dos pistolas o tener una voz gruesa y bravía; eso sí, es necesario sentir la música, vivirla desde los rincones más profundos de los sentimientos humanos.
Y para eso ella se pinta sola. Está segura que en México también de dolor se canta, y los sinsabores que le han dejado su divorcio y la muerte de su padre le han caído para bien. Gracias al dolor ahora es una mejor intérprete y hasta compositora, ya que en este último disco el tema “A él no le gustas tanto” es de su puño y letra.
El escenario de La Pachanga, centro de espectáculos de la ciudad, la espera. Sol Moreno dice sentirse nerviosa, como cuando tenía ocho años y sus padres la llevaron por primera vez a clases de canto, definiendo con ello su destino.
“Pudieron haberme inscrito a clases de pugilismo, y ahora sería una excelente pugilista”, dice pestañeando pícaramente Sol Moreno, mujer que cree en la magia de sus pensamientos, es de signo leo y cuya debilidad es ser rebelde y muy autoexigente, aunque en el fondo asegura ser “una niña buena”.
Texto: ITZEL GRAJALES
Foto: MARGARITA SOLÓRZANO


