MÉXICO, DF.- Jean Paul Gaultier, famoso por su creatividad e inspiración en musas excéntricas, presentó una colección de alta costura que fue una oda al estilo peculiar y extraño de la fallecida Amy Winehouse.
El resultado fue una colección brillante y sofisticada, con costureras trabajando día y noche para recrear el look gótico de la cantante.
"Busqué jugar con los contrastes, la suya era una feminidad un tanto ruda. Alguien brillante y único que merece ser recordado", afirmó el diseñador al final de su desfile, que reunió a muchos famosos en París.
Las creaciones mostraban una mezcla excéntrica de siluetas etéreas, vestidos de noche sedosos y corsés entallados. Las modelos lucieron maquillaje cargado, chongos altos y el distintivo lunar de la cantante.
Repleta de color, de bordados de lujo, materiales exclusivos y detalles hechos a mano según lo manda la alta costura, la colección se situó en la década de los 80, con evocaciones, a su vez, a los años 50 y 60.
"Creo que la diferencia fue el uso del color, porque Amy era más bien de negro y Gaultier se decantó por el color, lo cual fue muy alegre y divertido", afirma la coordinadora de moda Heidi Ruiz para describir una pasarela que se tiñó de rosas, verdes o amarillos, tanto en los vestidos como en los peinados de las modelos.
Gaultier, a quien no le gusta "hacer retro por hacer retro", admitió ante la prensa haber pensado que quizá era muy pronto para dedicar una colección a la cantante y a su estilo. Pero consideró que Amy no había recibido la suficiente atención por parte de los medios ni en vida ni después de su muerte.
El desfile, presentado en la Ciudad Luz, estuvo amenizado con canciones de la cantante, en su mayor parte interpretadas en directo por las voces de Orlando, Fey B, Manu y Kevon.
Un vestido al museo
Tras haber exhibido el vestido que llevaba Amy Winehouse en la portada de su segundo álbum, Back to Black, el Museo de la Moda de Chile lo compró en 67 mil dólares en una subasta celebrada en Londres.
La prenda de chifón y motas rojas, diseñada en 2006 por la tailandesa Disaya, fue presentado hoy por el director ejecutivo del museo, Hernán García, y la jefa del departamento de curaduría, Jessica Meza.
Fernando Toledo/Agencia Reforma


