Miércoles 23 de Mayo de 2012
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El reto es a diario
4 Dic 2011 - 23:23

MONTERREY, NUEVO LEÓN.- Ejercitarse por medio de un tubo es una práctica antigua conocida como Mallakhamb y requiere de mucho balance y fuerza, sobre todo en brazos y piernas.

"Es un ejercicio muy completo, en el que se trabaja desde el calentamiento con la fuerza del abdomen", dice Fanny Jaime Arias, instructora de Mallakhamb.

Alargar la figura, tonificar músculos, aumentar la flexibilidad y corregir la postura son los principales beneficios del deporte que nació en India en el siglo 19.

Originalmente practicado por hombres, no como un ejercicio de baile, sino de fuerza, en la actualidad se asocia más con lo que se conoce como "pole dancing", y es popular sobre todo entre las mujeres.

"Son muchísimos los beneficios que se obtienen, porque estás trabajando todo el tiempo con tu propio peso", dice Jaime Arias.

Además de los cambios en el físico, tiene efectos sobre la autoestima, desarrollando las alumnas una facilidad para desenvolverse.

"Al principio empiezan con un poquito de miedo, un poquito de vergüenza, pero conforme avanzan eso cambia", comenta la instructora. "Las alumnas fortalecen sus brazos, porque casi en ningún ejercicio utilizamos la parte alta del cuerpo".

Sin embargo, a pesar de los diferentes niveles de dificultad, en las clases se mezclan tanto principiantes como alumnas con más experiencia y, por lo general, se llevan a cabo los ejercicios más populares.

"Están los giros más básicos que son los giros de transición, que siempre vas a estar con tus pies en el piso.

"Ya en los giros a partir de 'el bombero', que es el más conocido, suspendemos las piernas, las piernas van flexionadas, pegadas al tubo y vas sujeta únicamente de tus brazos".

A pesar de años de práctica y el dominio de una variedad de posturas, incluyendo complejas inversiones, Jaime Arias explica que cada clase siempre representa un nuevo reto.

 

CIRENIA CHÁVEZ/AGENCIA REFORMA