El gobernador del estado, Gabino Cué, lanzó la primera bola del juego inaugural de la Temporada 2011 de la Liga Mexicana de Beisbol (LMB) en el Parque Eduardo Vasconcelos, ayer, para que cantara el play ball y diera comienzo la fiesta del beisbol profesional en la ciudad.
Hace varios años que un gobernador no se paraba en este lugar para encabezar la ceremonia de apertura de una nueva campaña.
La ceremonia de inauguración fue encabezada por el Ejecutivo Estatal, el propietario de Guerreros, Alfredo Harp Helú; el presidente del Consejo de Administración de la tribu zapoteca, Luis Narchi; el presidente ejecutivo, Vicente Pérez Avella y el presidente municipal de Oaxaca de Juárez, Luis Ugartechea.
El acto inaugural comenzó con la presentación del line up de Veracruz, quienes saltaron al diamante para hacer fila de la segunda a la tercera base.
Enseguida, fueron presentados uno a uno los integrantes artillería bélica y como siempre los más ovacionados fueron los favoritos de la afición: Christian Quintero, Jaime Brena y Erick Rodríguez, ordenándose todos de la primera a la segunda colchoneta.
Después arribaron al terreno de juego la reina de Guerreros, Mariela Caballero y la madrina del equipo, que fue la Señorita Oaxaca 2010, Alejandra Sherenberg.
Acto seguido, Cué Monteagudo, Alfredo Harp y demás directivos hicieron su ingreso al centro del diamante.
Luego, se rindieron honores al Lábaro Patrio con la banda de guerra y escolta de la Dirección de Seguridad Pública del Estado.
Inmediatamente después Gabino Cué, escoltado por los directivos de la tribu zapoteca y del filántropo Alfredo Harp, realizó el lanzamiento de la primera bola.
Frase
"Que el equipo sienta que tiene el respaldo no solo de la gente sino de su autoridad y los mejores deseos para los Guerreros para que en esta temporada les vaya muy bien".
GABINO CUÉ
GOBERNADOR DEL ESTADO DE OAXACA
Volvió la fiesta
Eran apenas las 11:00 horas, ya había filas en las taquillas del Parque Eduardo Vasconcelos. Todos querían estar presentes. El día había llegado.
16:18 horas, el presidente municipal, Luis Ugartechea, llegaba al estadio, listo, con camiseta de Guerreros bien puesta.
Poco antes de las cuatro y media de la tarde arribaba el gobernador Gabino Cué.
En el dugout de Oaxaca, Pérez Avellá charlaba con Christian Quintero, con quien después también platicaba Guillermo Spíndola y Luis Narchi.
Los aficionados que llegaron temprano manifestaban su ansia porque comenzara el evento.
En la entrada, los guardias de seguridad en su papel, checando boleto y revisando minuciosamente a cada una de las personas que ingresaban.
Luego, Gabino Cué y Alfredo Harp, escoltados por directivos del plantel pisan el pasto sintético del Vasconcelos.
Y comenzó la ceremonia de inauguración.
Afuera, en los accesos al Parque aún habían largas filas para ingresar al inmueble, que alrededor de las seis de la tarde, una vez iniciado el juego, ya lucía a su máxima capacidad, ya que quienes dejaron la adquisición de boletos a lo último apenas alcanzaron entrada para el área de los jardines.
¿Cuántas, cuántas?, gritaban los cubeteros en las gradas, en donde la fiesta estaba de regreso tras el largo ayuno. La convivencia con la familia, la cerveza, los antojitos para los niños, los souvenirs, presentes para disfrutar del juego de pelota.
Largas filas se registraban también para poder adquirir cualquier alimento, incluyendo en los carritos de hot dogs y hamburguesas.
Los intercambios de recordatorios de integrantes de la Perra Brava y de los fanáticos de los laterales no podían faltar en esta fiesta.
El ánimo en el graderío en su máxima expresión.
Familias completas, niños, adolescentes, jóvenes, adultos y hasta personas de la tercera edad acudieron al inicio de la nueva temporada.
En el campo, los Guerreros eran vapuleados por los dirigidos por Daniel 'El Travieso' Fernández, quien previo al juego se saludó estrechamente con el empresario Alfredo Harp e incluso con el manager de Oaxaca, Marco Antonio Vásquez, éste último, el saludo deportivo del fair play.
El sonido local, incitando al ambiente.
Y aún cuando el resultado no fue favorable, la afición disfrutó, celebró, festejó el arranque, el retorno del beisbol profesional. Y ahora, viene lo mejor...
por JULIO SÁNCHEZ LEÓN


















