Friday, October 31, 2014 - 20:13

POLICÍAS AGREDEN A LESBIANAS

A mil pesos el beso

ITZEL GRAJALES

Numeralia

  • 300 lesbianas organizadas

Tuxtla Gutiérrez, Chis.-“¡Suban a la patrulla!”, dijeron mientras las jalaban del brazo. Rumbo a la delegación municipal los policías advirtieron a las dos mujeres que debían pagar dos mil pesos o, de lo contrario, pasarían la noche en la cárcel; las acusaron de cometer una falta a la moral “gravísima”: se dieron un beso en un parque público.

La noche del 13 de septiembre, ellas se reunieron en el parque de la colonia Terán, al Norte-Poniente de la capital. Sentadas en una banca, como cualquier pareja, una abrazaba a la otra por la espalda mientras platicaban y luego de un rato se pusieron de pie para despedirse con un beso en la boca. Eso fue suficiente para que un grupo de policías municipales las detuviera.

—Están cometiendo una falta a la moral señoritas, eso que hacen está prohibido… —Dijo uno de los policías, el mismo que segundos después ordenó a los otros obligarlas a subir a la patrulla si oponían resistencia.

—Pero si no estamos haciendo nada malo, usted lo vio que no es nada malo… no tienen porqué llevarnos. —Respondió en tono de súplica una de las chicas, pero el hombre respondió con agresividad: —¡A mí no me importa!, esto no está legal en Chiapas; cuando lo esté te me pones al brinco.

 

LO NORMAL NO ES SANCIONADO

La más joven, de 20 años de edad, recuerda que aunque la delegación estaba a unos pasos de ahí, sobre la explanada, los funcionarios públicos les dieron “unas vueltas” en los vehículos oficiales; en el trayecto las amedrentaron diciéndoles que su conducta fue “gravísima” porque atenta contra la moral de la sociedad.

Antes de llegar a la delegación, las muchachas señalaron a los policías una pareja de heterosexuales que “se comían a besos y se abrazaban, la chica en las piernas del novio”, pero aquellos respondieron “que eso sí estaba permitido porque era normal”.

Dentro de la celda, tenían miedo de ser violadas o golpeadas por los policías porque no llevaban los dos mil pesos que les exigían a cambio de no encerrarlas 72 horas.

“¡No rentaron un hotel de 100 pesos y ahora se niegan a pagar la multa por sus cochinadas!”, gritó el guardia, ante la explicación de las chicas que argumentaron no tener tanto dinero.

Horas más tarde, gracias a que les permitieron hacer una llamada telefónica, un amigo llegó en auxilio. Después de negociar con los uniformados, el joven logró que la multa disminuyera a mil pesos, los cuales pagó, pero no le dieron un recibo o documento que constate el ingreso del recurso al erario municipal.

 

TIENEN MIEDO DE DENUNCIAR

María Teresa Campos Flores, integrante de la comunidad Lésbico, Gay, Transexual, Travesti, Transgénero, Bisexual e Intersexual (LGTTTBI), es quien relató esta historia. A ella llegó una de las jóvenes presuntamente agraviadas, para pedirle consejo.

Campos detalló que las chicas se niegan a denunciar públicamente a los policías debido a los estigmas sociales que aún padecen las mujeres lesbianas, esta situación por la que temen, incluso, que sus padres se enteren de su preferencia sexual.

“Yo les aconsejé que denuncien, porque sólo alzando la voz combatiremos la discriminación”, dijo Teresa, quien hace unos meses concedió una entrevista para NOTICIAS Voz e Imagen de Chiapas, donde expuso los obstáculos que las lesbianas tienen que superar como trabajadoras, madres, hijas y parejas.

 

SON MÁS LAS “DE CLOSET”

Apuntó que en Chiapas hay un grupo de 300 lesbianas que a la luz pública defienden sus derechos, pero podría multiplicarse la cifra de las que “no quieren salir del closet” por temor a ser rechazadas por su familia, amigos y compañeros de trabajo.

Al detener a las chicas por darse un beso en un parque, los policías violaron la Ley Federal para Prevenir y Eliminar la Discriminación, la cual prohíbe “realizar o promover el maltrato físico o psicológico por la apariencia física, forma de vestir, hablar, gesticular o por asumir públicamente una preferencia sexual”.

En este sentido, Teresa Campos dijo que aunque todavía son discriminados, los homosexuales son más aceptados por la sociedad que las lesbianas; “las agresiones contra las parejas de mujeres son mucho más crueles y constantes, mientras las de hombres, aunque todavía son objeto de burlas e insultos, son relativamente toleradas”.

Consideró que son muchos los casos en el estado de mujeres lesbianas víctimas de tratos abusivos y degradantes por parte de policías y otros funcionarios públicos, que anulan el reconocimiento y ejercicio de sus derechos y e incitan contra ellas al odio la violencia, el rechazo, la burla, la persecución y la exclusión.

 

 

 

 

 

 

 

 

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