Mariano Pineda Matus (Chicapa de Castro, Juchitán, Oaxaca 1961), nos recibe en su estudio ubicado a pocos metros de la ex hacienda de Montoya, al sur de la ciudad. El inmueble tiene paredes color carmín y puertas verdes, así como hay dos patios con algunas pitahayas y macuiles, y al entrar, impactan las obras de gran formato. Dentro de ellas hay un mundo de imágenes mitológicas, sobresale un hombre con cabeza y pelo de venado que bebe de un lago de fuego amarillo, otros tecolotes conviven de forma extraña con peces y rostros del pueblo mexicano, que el maestro ha conocido en sus viajes.
El uso de la palabra maestro es ambivalente, Pineda Matus ha sido tanto pintor como maestro normalista, miembro de la Sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, “soy originario del Istmo, y de ahí pasé primero por San Cristóbal de las Casas donde me formo como maestreo normalista”.
De pequeño dibujaba pintaba y en la normal chiapaneca trabajé los dos últimos años como profesor.
Termino la carrera y vengo a Oaxaca, no conocía la capital, encuentro trabajo aquí y me voy por la Sierra Sur a trabajar la zona de Miahuatlán y los coatlanes como maestro de primaria; integro la Sección 22 de aquel entonces, cuando empezaba la lucha, por supuesto que participé pinté muchas mantas allá, viajé a varios lugares fuimos brigadear, en fin, todo ello cuando se gestaba el movimiento aquel”, relata.
“Regresé a Zimatlán de Álvarez, ahí estuve en Guelatova, en Santa Gertrudis, trabajando en la primaria del lugar, en esos años viajaba por Oaxaca y estudiaba la normal superior, más tarde la dejo, y voy a estudiar la instructoría de bellas artes en los años 83, 84, 85. Nunca he dejado de ser maestro, sigo con unas horas de secundaria, estoy cumpliendo 30 años de servicio”, aclara.
Raíces istmeñas
Dentro de su estudio, Pineda Matus muestra su obra más reciente, unos dibujos a lápiz que extrae de papeles, de envoltorios blancos, y explica que en los últimos años, cuando dirigió el Taller Rufino Tamayo, no tuvo tiempo de dedicarse de lleno a la pintura, por lo que el dibujo, como obra en sí y no como ejercicio o boceto, ocupó la mayoría de su tiempo.
La serie se denomina “Pedazos de Origen” y está basada en textos del poeta costarricense Alfredo Cardoña Peña, pues según se lo dijo un amigo escritor Manuel Matus, “los pintores no saben poner buenos títulos a las obras”.
Luego de mostrar los dibujos, donde también predomina la figura del hombre animal, con un lenguaje muy desarrollado, el pintor describe de donde provienen las imágenes, “me ha enseñado mucho el andar por los pueblos del sur, simplemente había mucho contacto con la gente y el contacto con la gente es lo que más me ha enseñado. A parte de eso, escuchar las historias las tradiciones, los cuentos, las leyendas, era lo que más me impresionaba. Además tenía un legado del Istmo, y las otras cosas que fui escuchando en San Cristóbal, me fueron abriendo un panorama”, especifica.
“Creo que mi trabajo tiene sus raíces en el Istmo, fundamentalmente por algunos colores, por algunos elementos, pero básicamente es retomar de todos los lugares donde voy pasando, de las emociones y los conocimientos que he encontrado en el recorrido, pero la interpretación es istmeña, todas las tradiciones, los cuentos y muchas de las tradiciones orales se ven plasmadas en mi pintura y en mi dibujo” agrega.
Sueños del Nahual
Sobre su fauna mitológica, Pineda Matus apunta, “desde niños escuchábamos las leyendas y las cosas de naguales y de los personajes que se transformaban en animales, o de hombres que tenían ciertos dotes o personalidades para con tal o cual animal, se hablaba mucho en el istmo, todavía persisten esas tradiciones, por ahí retomo algo de los elementos, pero todavía voy un poquito más atrás. Me interesa mucho el mito, la cuestión primaria, la creación, donde intervienen personajes, hombres animales y fusión de ambos. Entonces me interesa mucho esa etapa, de decir, bueno, esta es la fusión de los personajes, para crear esta cosmogonía, o decir, esos son los seres que empezaron o que dieron vida a tal cosa, hay un sustento más atrás de muchos personajes que de lo que uno ve, sin ese sustento más atrás no podemos entender esos fenómenos que vemos”, finaliza.
Nahui Yana
“Tengo el proyecto de pintar 20 piezas de óleos de un personaje es una diosa del panteón zapoteco, Nahui Yana, y ella no es más que la diosa protectora,la generadora de peces, la generadora de la abundancia, la matrona de las parturientas, de las comadronas, una diosa de la fertilidad. En mi pueblo hay un espacio donde confluye el estero, la Laguna Superior el río y es un criadero de peces, camarones, y le llaman al lugar Nahui Yana, siempre tenía en la voz el sentido de ¿por qué le habrán puesto este nombre?, y encontré que ella es la generadora de vida, en el panteón zapoteco”.
Ser istmeño
“Cuando estoy aquí, trabajando, haciendo mis cosas, recuerdo y quisiera estar allá, viajo muy seguido al Istmo, pero hay algo que me falta. Me falta la tibieza del espacio, me falta el olor a sal de la laguna, falta ese olor a fango y a los manglares, ese sonido constante de las aves acuáticas, el murmullo de ese oleaje. Eso no lo tengo aquí, y lo añoro, añoro el sol, ese viento que sopla con ganas, esas nubes que pasan a cien kilómetros por horas, en las noches de luna con viento.”
La transición
“Vi muy atento cuando asumió Gabino el poder, vi la transmisión y la entrega de los bastones de mando, me llenó de emoción ver toda la gente que con mucha fe vino a depositar su bastón, creo que fue emotiva, lo confieso personalmente, de eso mucha gente creyó que en el cambio podían darse muchas posibilidades de un trato más humano para todos los oaxaqueños. Hay que dar tiempo, porque apenas están comprendiendo qué tan complejo está el asunto de Oaxaca.”
Exposiciónes
989 al 2010 ha participado en exposiciones individuales y colectivas en Segunda Muestra de Artes Plásticas Oaxaqueñas, Palacio de Gobierno, Oaxaca, Méx.,Expanding Horizons, Galería Lakaye, Los Ángeles California, USA, "Razón y Pasión de Oaxaca", Instituto Mexicano de la Cultura, Madrid, España y Casa de México, París Francia. "Expo pictórica" Feria Nacional de Huasteca Potosina,., "Exposición de intercambio entre Japón y México", Centro de Arte y Cultura Aichi, Nagoya, Japón, "Diez Pintores Oaxaqueños", Galería Vértice, Guadalajara Jalisco, "Muestra Colectiva" Casa de la Cultura de Tabasco, "Pintores Oaxaqueños en Ayuda" Monterrey Nuevo León, México, Centro Cultural José Luis Borges, Buenos Aires, Argentina, "Oaxaca a Finales del Siglo XX", Museo del Banco Central Guayaquil, Ecuador, "Colores de mi Tierra" Museo de los Pintores Oaxaqueños.
“Me encanta la pintura mexicana, que creo que muchos han olvidado esa etapa de la pintura mexicana de los años veinte a los treinta, la obra de Tamayo, de María Izquierdo, de Jesús Guerrero Galván”
“Me han incluido en un proyecto llamado realismo mágico con sede en Oaxaca, pero no sé, no sabría si encajonar mi estilo en ese criterio, yo simplemente quiero hacer mis cosas como yo entiendo”.
“Me encanta el asunto de la penumbra, del claroscuro, poca iluminación, creo que hay un halo de misterio, donde se pueden tejer muchas historias en esa penumbra”
Mariano Pineda Matus, pintor istmeño
Sus influecias
- Rufino Tamayo
- María Izquierdo
- Jesús Guerrero Galván”
- Alfredo Cardoña Peña, poeta costarricense
- Cuentos y tradiciones orales
- El mito
- La creación
- Hombres, animales y la fusión de ambos
El proyecto
- 20 piezas de óleos sobre la diosa del panteón zapoteco Nahui Yana
por LUIS PARRA MEIXUEIRO
fotos: BALDOMERO ROBLES








