| Febrero 8, 2012

El lienzo de Francisco Escobar

Francisco Escobar pinta desde hace cinco años. No concibe otra forma de comunicación que no sea el lienzo. Nació en Santo Domingo Tehuantepec, hace 24 años y estudió arte en la Escuela de Bellas Artes de la UABJO. Inquieto por conocer nuevos anocheceres, el joven pintor, emprendió un viaje al viejo continente.

Recientemente, Escobar regresó de un viaje a España y Francia, el cual aseguró le permitió abrir su universo creativo. Pinta en las noches, prefiere esta atmósfera solitaria al trajín cotidiano del día. En silencio, en su taller, que también es su casa, crea uniones entre mujeres y lunas.

Se confiesa admirador de la luna, del color, las texturas y la aventura. Lo que más recuerda de su niñez, en el Istmo de Tehuantepec, son las libélulas, entes recurrentes en su obra plástica. El movimiento del mar, las luces que logra ver a medianoche y la figura femenina espigada son evidentes en su pintura.

Caras alargadas, mujeres, árboles, lunas, peces, ojos, caballos y rostros se conjugan, se escurren, se sugieren a través de su pincel. Asegura que después de este viaje tiene más seguridad en su pintura; más confianza en el trazo y color en el que ha encontrado las palabras.

Su búsqueda nocturna lo lleva a estados de plenitud, mismos que experimenta en la privacidad de su soledad. Escobar no sólo se considera obstinado en su trabajo, sino afortunado por entrar dentro del gusto de la gente.

"Les gusta lo que hago, nada me da más satisfacción que alguien que compren un cuadro mío y lo cuelgue en su casa, a diario vea algo distinto en él. Ese es el mejor reconocimiento".

En la escuela, dijo, hay tanta libertad y tan pocas directrices que es muy fácil perderse en ella. Se considera un sobreviviente y un aventurero. Cuando consigue dormir temprano y alguna imagen atraviesa su sueño, el impulso de pintar lo hace buscar lienzos.

"La pintura es parte de mí. No concibo otra forma de vida que no sea pintar, esto es lo que me llena y afortunadamente puedo vivir de ello. No negaré que es difícil entrar en el círculo artístico en Oaxaca, pero con trabajo y seriedad se puede hacer".

Francisco Escobar está preparando una exposición para el mes de noviembre, mientras tanto continua su proceso formativo de manera autodidacta. Recientemente regresó de Madrid, en donde estudió en El Museo Nacional del Prado.

por CARINA PÉREZ GARCÍA

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