León Plascencia Ñol (Jalisco, 1968) llega a Oaxaca para ofrecer una lectura de su obra más reciente y presentar su poemario Revólver Rojo, en dos espacios respectivamente: La Biblioteca Henestrosa y la Jícara.
El poeta y editor, este fin de semana, dará a conocer su obra y se reunirá con fieles lectores. En La Jícara presentará, acompañado de José Molina, Revolver Rojo, editado el año pasado por Bonobos. Al día siguiente, en la Biblioteca Henestrosa dará lectura a su obra poética.
Plascecia Ñol fue director de Filodecaballos, editores, también de la revista literaria Parque Nandino, de la revista de arquitectura y diseño México design y de la revista La zona. Entre sus premios se encuentran el Nacional de Cuento Agustín Yáñez 2008, el Nacional de Literatura Gilberto Owen 2005 y el Álvaro Mutis (México-Colombia) 1996.
Fue becario del Fonca en dos periodos; disfrutó de residencias artísticas otorgadas por el Ministerio de Cultura colombiano (2004) y el Instituto de Traducción de literatura Coreana (2007).
+DE:
Algunos de sus libros
Enjambres (FCE, 1998); El árbol la orilla, Canadá-México, Écrit des forges. Canadá-México, 2003); Apuntes de un anatomista de ciudades (2006); Zoom (Aldus 2006; Ángeles de Fierro (República Dominicana, 2010); Satori (Conaculta, 2009; Era 2012); Seúl es una esquina blanca (El equilibrista, 2009), Tratado sobre la infidelidad (Conaculta, 2010) y Revólver rojo (Editorial bonobos, 2011).
Realizó con Rocío Cerón y Julián Herbert la antología El decir y el vértigo. Panorama de poesía Hispanoamérica 1965-1979 (filodecaballos editores, 2005). Obtuvo el Premio Iberoamericano de Poesía Jaime Sabines para obra publicada 2010 por Satori. Está traducido parcialmente al francés, inglés y portugués. Es miembro del Sistema de Creadores de Arte de México.
RELATIVA
Selección poética de León Plascencia Ñol, de su más reciente poemario Revólver Rojo (Editorial Bonobos, 2011)
LA RESPIRACIÓN DE LOS PECES
Una garza detenida en el árbol
mira la respiración de los peces.
Sólo está la mirada del kkachi en los árboles.
No encuentro mis pisadas en el campo,
no encuentro en la montaña la fijeza
de tu rostro o la belleza de una simple frase.
El leve movimiento de los peces
en el lago, no altera el orden
silencioso de esta mañana. Una nube
y lo imposible. La lluvia no está aquí
y la garza deja lo blanco en las hojas
pálidamente bermellones.
ANOTACIONES POSIBLES
Todos los árboles no hacen un bosque. Acaso bosque construya la posibilidad del bosque. Todos los árboles es escritura; distinta a la escritura de la rama, de la hoja, del tronco vencido por el peso. Cada palabra es un registro distinto. Cada palabra es y árboles no son bosque: son escrituras contrarias. Contrario es lo que dicen: ¿árboles contiene bosque? Ramas, hojas, tronco vencido por el peso. La escritura es otra cosa. No existen. No se dice árboles, bosque: enramada: se dice. ¿Y eso basta?
UNA CANCIÓN
He pensado en los albérchigos
y las caléndulas. ¿Hay una canción
que hable del cielo o de tus ojos en Boca de Iguanas?
No sabría decirlo- las nubes se incendian
y en la arena hay una huella
que siempre quedará. Picotean
las gaviotas alrededor de un trozo
de comida. Es una canción,
tan sólo una canción.
Lo sabemos ahora más que nunca.
RESPIRACIÓN
No esperaba la llegada
de las golondrinas. Veía el cielo
entre las tejas. Un naranjal,
una pileta. Las imágenes
de las aves construyendo su nido. Escuché
un susurro entre tus labios.
Lo vulnerable vino, la música
en las palabras.
POETRY
(ESTUDIO VISUAL PARA UNA SINTAXIS PERDIDA)
P
Las palabras no llenan el espacio vacío, lo contienen. Hay que permanecer recluido en sí mismo, en el lenguaje.
O
La palabra no sustentada en el silencio es muda. Cosa incierta.
E
La palabra tiene que deshacerse del objeto. Tensión y presencia. La palabra modifica su propia esencia. Palabra dicha. Palabra vencida. Palabra oscura. Palabra inerte. Palabra reveladora. No-palabra.
T
Se privilegia la tensión entre una y otra letra; entre sílabas; entre palabras; entre frases para lograr la tensión total: la que absorbe al mundo.
R
Rara vez nos habita o viene la poesía. Es esquiva. Contradictoria. Mucho más terca que nosotros. ¿Qué hacer? Esperar. Como el colibrí en equilibrio continuo.
Y
Aquello que no sabemos tiene un orden secreto que regula su funcionamiento. Y nos regula a nosotros. En sánscrito poesía es kávida. Lo que tiene cabida en nosotros y es lanzado hacia afuera. Proferido. Proferación. Eso es kávida. El poeta: kávi, es el que aloja la kávida como en una cueva. En coreano, poeta y poesía son lo mismo: shin-in. La idea de la unicidad se logra de manera simple. No hay que separarlos. Serán uno. Lo que se produce y quien lo produce.
¿Cuándo y dónde?
Viernes 3, La Jícara, Porfirio Díaz, 19 horas, 1105, Centro Histórico.
Sábado 4, Biblioteca Henestrosa, 19:30 horas, Porfirio Díaz, 101, esquina con Morelos, Centro Histórico.
CARINA PÉREZ GARCÍA


