HEROICA CIUDAD DE TLAXIACO, OAXACA.- El semblante del escritor tlaxiaqueño, Fernando Gatica Garcia, expresaba un sentimiento de alegría e intenso brillo en los ojos al recrear las imágenes que llegaban a su mente de sus andanzas por los países de Centroamérica, donde precisamente centra la base de sus relatos en su libro "Correcaminos Mixteco".
Ante una buena asistencia, en el patio central de la Casa de la Cultura tlaxiaqueña, fue presentado el libro donde el autor, deja plasmada toda una gama de recorridos y aventuras que van desde quedarse en los barrios más pintorescos de los países como Honduras, Guatemala, el Ecuador, como su andar en el viejo continente.
Con una mente cargada de información y grandes acontecimientos, refleja en su libro anécdotas más que memorias como describe el mismo autor en el que forma parte del orgullo de ser mexicano, porque cuando pierdes tu nombre en otro país, es porque eres el mexicano y esa parte de la identidad debes enfrentar bajo diversas conductas, sin perder la compostura de un buen mexicano.
El escritor mixteco, descarta la autobiografía, para establecer la crónica en el contenido, cuya característica es la narrativa en los países que el "Correcaminos Mixteco" formando y entrelazando un hilo conductor de su desarrollo personal.
En esta forma sencilla de contar sus historias, Fernando Gatica Garcia, narra a detalle las anécdotas del pensamiento en cada pueblo y nación que enriquece culturalmente a cada país y todo transcurre desde las calles hasta las familias más selectas.
Llegan a su mente las palabras, la forma de hablar de cada pueblo, sus costumbres que muchas veces el mexicano, comparte porque lleva desde su raíz la forma de vivir de cada pueblo en el que haya nacido integrándose de manera rápida a la vida de los pueblos centroamericanos.
A sus recuerdos llega el deleite por la música, que va desde los cantos hasta las formas más picarescas como interpreta el pueblo ecuatoriano, sin faltar el dicharachero, tan connotado en México; incluso el lenguaje florido del mexicano que a través de la jarana expresa, el pueblo ecuatoriano se juega la broma y los versos picarescos.
Acompaña en su libro, las vivencias desde su infancia, hasta el logro de conocer la ciudad luz, en su viaje a París Francia, haciendo la lectura amena, rápida y digerible, donde se llega a la reflexión de las culturas.
SIMITRIO ROBLES IBÁÑEZ


