Mauricio Arango es un creador que encontró en el cine el mejor medio para denunciar y abordar los temas que han robado su atención en su plano creativo. La noche de la luna tiene muchas horas es la película con la que da a conocer su trabajo, por primera vez en México. La primera exhibición que tuvo en nuestro país la proyectó en el Teatro Macedonio Alcalá, dentro de la noche de gala del Oaxaca Film Festival.
Lastimado y preocupado por la realidad de su país, Colombia, el artista visual cuenta en este cortometraje la historia de un hombre cuya travesía de una noche consiste en sacar cuerpos de un río, esos cuerpos tan buscados por familiares que no han encontrado descanso en la incertidumbre de haber sido desaparecidos en vida.
Basado en notas periodísticas de su país natal y radicado en Nueva York desde hace más de una década, el creador se dio a la tarea de recopilar historias de desaparecidos y la constante violencia que vivió y vive Colombia. El estreno de su trabajo fue en el marco del Festival Internacional de Cine Independiente y Video de Oaxaca.
La vida se detiene
El corto filmado en el año 2009 está inspirado en la violencia que ha vivido su país: "mucha gente ha perdido seres queridos, que han sido desaparecido y no saben dónde están, para ellos la vida se detiene, al no saber dónde están los restos y no encuentran descanso hasta encontrarlos. Creo que a pesar de que todo indique que está muerto, siempre se guarda la esperanza de encontrarlo; para la gente que ha perdido a seres queridos no hay descanso hasta encontrar el cadáver.
Mauricio leyó la historia de un sepulturero que trabajaba en un pueblo de Colombia, cerca de un río y por la corriente que este llevaba bajaba con muertos; él lo que hacía era encontrarlos y enterrarlos, contó, en entrevista, el artista visual. Y agregó que el sepulturero no le podía decir a nadie de estos hallazgos porque su vida corría peligro.
"Tenía todas estas ideas las tenía en la mente, así fue como construí la historia. Quería hablar de la violencia en Colombia, sin mostrar violencia. También quería que el espectador reflexionara acerca de esta situación, que les tocara grave problema que está sucediendo en Colombia".
Para Arango, el cine es el medio más democrático que existe, porque le parece un excelente medio para denunciar, retomar ideas complejas y plasmarlas de una manera sencilla, simple y accesible a la gente, para conmover y aprender cosas a través de esta expresión.
Texto y foto: Carina Pérez García


