El viernes 29 de abril recibí una grata noticia. Me llamaron de Coneculta para informarme que habían recibido la instrucción de la Coordinación General de Gabinetes, a cargo de la doctora Blanca Ruth Esponda, de que el gobernador Juan Sabines me invitaba para acompañarlo a recibir el acta de Patrimonio Cultural de la Humanidad para los Parachicos. Por obvias razones era grata la noticia, más por la deferencia que me hiciera el gobernador; fue como una recompensa por los años que hemos luchando por el rescate, la preservación y difusión de nuestra cultura.
Desde que estaba en la secundaria acudía a divertirme a esta fiesta, como lo hacían la mayoría de los tuxtlecos. Muchos con el “Jesús en la boca”, pues la carretera era muy angosta y con frecuencia había accidentes. Desde ese tiempo supe que se trataba de una fiesta especial, una verdadera fiesta pues el pueblo participa.
Años después, durante varios días, acompañé a César Pineda del Valle a la Fiesta Grande para hacer la investigación que derivaría en el libro titulado Las fiestas de enero en Chiapa de Corzo, del cual fui el editor de las tres ediciones que se hicieron. En esa ocasión pude comprender la magnitud y el significado de esta fiesta.
En 2006 organizamos el Tercer Encuentro Internacional de Cronistas y una de las sedes fue Chiapa, en esa ocasión cronistas de varios países hicimos la declaratoria de “Capital Internacional de las Tradiciones”, pues todos coincidimos que ahí se conjugan todas las artes populares, producto de tradiciones ancestrales que se han venido enriqueciendo con el tiempo.
Al año siguiente iniciamos los trabajos para que fuese declarada como ciudad heroica. Hicimos los estudios, se solicitó el aval de la Comisión de Ciudades Heroicas de la Asociación Nacional de Cronistas de Ciudades Mexicanas. Todo ello coadyuvando con el ayuntamiento. La declaratoria la hizo el Congreso del Estado en sesión solemne, trasladándose a la Plaza Central que fue declarada recinto oficial de la soberanía popular.
En todos estos eventos y otros más participaron los integrantes del Consejo de la Crónica Municipal y varios distinguidos cronistas chiapanecos.
En 2008, el ayuntamiento de la Heroica Ciudad de Chiapa de Corzo me hizo entrega de la Medalla Ángel Albino Corzo. En esa ocasión en mi discurso-poema, afirmé lo siguiente:
¡Cómo no querer a Chiapa,
si es la que nos dio nombre!
¡Cómo no querer a Chiapa
si es la que nos da identidad!
¡Cómo no quererla,
Si es la que exalta nuestro orgullo!
Ahora, con mayor gratitud, agrego:
¡Cómo no quererla,
si hoy me entrega esta medalla!
Medalla que me compromete
a amarla y servirla para siempre.
Te veré Ciudad Mágica,
Te veré Patrimonio Cultural de la Humanidad.
Te veré siempre en mi corazón.
¡Gracias, Heroica Chiapa de Corzo!
Esto fue el 19 de octubre de 2008, nunca me imaginé que en dos años se lograría obtener el título que otorga la UNESCO y que es la máxima distinción mundial en materia cultural. Sin duda es una de las acciones más importantes de la administración del gobernador Juan Sabines, que vendrá a transformar el sector turístico de nuestra entidad.
Un reconocimiento que enaltece y compromete
Pues por todo esto, querido lector, el asistir a la ceremonia de entrega del acta fue un acontecimiento especial para mí y mis compañeros cronistas. Es un orgullo para todos los chiapanecos, pero también es un compromiso, porque este título tenemos que asumirlo todos y salvaguardar esta tradición que ahora es de importancia universal.
El evento se efectuó en la ciudad de México el lunes 2 de mayo en el Salón José María Morelos de la Secretaría de Relaciones Exteriores, estuvo presidido por el Embajador Juan Manuel Gómez Robledo, Subsecretario para Asuntos Multilaterales y Derechos Humanos, y contó con la participación del Dr. Leonel Godoy Rangel, Gobernador Constitucional del Estado de Michoacán; la Dra. Blanca Ruth Esponda Espinosa, Coordinadora General de Gabinetes del Estado de Chiapas; el Embajador Alfonso de María y Campos, Director General del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH); el Embajador Mario Chacón Carrillo, Secretario General de la Comisión Mexicana de Cooperación con la UNESCO (CONALMEX); el Dr. Ricardo Guerrero, Especialista en Relaciones Interinstitucionales de la oficina de la UNESCO en México; la Dra. Lourdes Arizpe, Profesora-investigadora del Centro Regional de Investigaciones Multidisciplinarias UNAM y representantes de las comunidades portadoras, que para el caso de Chiapas fue Guadalupe Rubisel Gómez Nigenda, quien es el patrón de los parachicos.
Un poema para que el parachico no se canse
Ya antes le había hecho un poema al Parachico, el cual está incluido en el libro titulado Vivir que publicó el Unicach, en la colección Boca del Cielo. En uno de sus fragmentos dice:
Baila, baila Parachico,
no te vayás a cansar.
Bebé trago, pa´ que
Podás aguantar.
Ahora con tan importante título el Parachico nunca se habrá de cansar. Así lo reconoció Guadalupe Rubisel Gómez Nigenda en su discurso al hablar en nombre del pueblo de Chiapas. Así lo afirmó la Dra. Blanca Ruth al señalar que el Gobierno del Estado instrumentará las medidas necesarias para la preservación de esta tradición y convocó a la sociedad civil a hacer lo propio para coadyuvar en que los beneficios sean para los chiapanecos.
Un anhelo se ha cumplido. Ahora sólo me falta vestirme de Parachico para sentir esa sensación, que envuelve los sentidos al danzar sobre los caminos del tiempo.
Nos vemos en enero próximo en la Fiesta Grande, querido lector.
Baila, baila Parachico,
recorre la ciudad.
A San Sabastián
hay que venerar.
Pero antes, ya lo sabés, nos vemos el lunes otro uno.
Texto y foto:Marco A. Orozco Zuarth
Colaborador/Noticias


