Nació en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, el 28 de abril de 1943 en Barrio Nuevo. Hija de Ramón Montoya Gallegos y Dolores Galguera Aguilar. Estudio la primaria en la escuela “Fray Matías de Córdova” y recuerda con cariño a las profesoras Nena Pacheco, Guadalupe (Lupita) del Barco y María Maldonado. De niña jugaba tenta, mata-tena, arranca repollo y a las estatuas de marfil. Llevó comercio en la Prevocacional recordando a los maestros Cano Ríos y Canito (inglés). De joven le gustaba ir al teatro “Tallita” que se instalaba en el parque “5 de mayo”.
En 1966 inicia su carrera como actriz en la obra La danza que sueña la tortuga de Emilio Carballido con el grupo Debutantes 15, dirigida por Gustavo Acuña. También actúo en La casa de Bernarda de Alba de Federico García Lorca donde obtuvo el Premio de Revelación Juvenil y una beca para estudiar teatro en el INBA en 1968.
Lola Montoya estudió en la Academia Oaxaqueña y en la Escuela de Bellas Artes de Oaxaca bajo la dirección de Sergio Magaña. Formó parte del teatro universitario en aquella entidad.
De regreso a Tuxtla actúo en La guerra de las gordas de Salvador Novo y Los cuervos están de luto, de Hugo Arguelles, dirigida por Acuña. Desde entonces ha participado en decenas de obras dirigidas por Acuña, Rodolfo Álvarez y Luis Alaminos. Al inicio de 1990 incursiona en la dirección teatral con Señoritas a disgusto de Antonio González, actividad que mantiene desde aquel año hasta llegar a dirigir sus propias obras. Formó el taller de teatro del ISSTECH en 1984 donde nace Bienvenido Conde Drácula, en 1987, y en 1991 el Grupo de Teatro Independiente “Calmecac”.
Ha formado a varios actores. Fue becaria del Fondo Estatal para la Cultura y las Artes (FOESCA) en 1998-1999. Entre sus obras destacan: Bienvenido Conde Drácula, Capitán Malinche (1988), Caperucita Feroz (versión libre 1988), El negro marimbo adaptada al teatro del libro de Gustavo Montiel, Don Camilo (adaptación del libro de Giovani Guareschi, 1993) puesta en escena presentada en marzo pasado en el Teatro de la Ciudad “Emilio Rabasa”; La Marimba arrecha con música original de Federico Álvarez del Toro, que es la primera ópera bufa puesta en escena en el Estado, con la Orquesta Sinfónica Juvenil de Chiapas y coro de la maestra Blanca Ruth Esponda.
Es actriz, dramaturga y directora teatral; sin embargo, se ha inclinado por la comedia. Dice que es más difícil hacer reír al público que llorar (en sus obras han llorado, pero de risa).
Los defensores de la naturaleza fue la primera obra que escribió en la ciudad de Oaxaca. Es infantil, ecológica y didáctica.
Bienvenido Conde Drácula va a cumplir 24 años (el próximo año celebrará sus “bodas de plata” y echará la casa por la ventana por sus primeros 25 años) de puesta en escena y ha tenido éxito porque cambia de acuerdo a la vida cotidiana, a los políticos y personajes del pueblo chiapaneco, pues le da un toque de buen humor, lo hace renovado y rechistoso, lo que le ha valido ser la obra más taquillera. Ésta se ha presentado en el Teatro de la Ciudad “Emilio Rabasa” y en el Teatro “San Ángel Inn” para la colonia chiapaneca radicada en la ciudad de México, quienes lloraron de risa. El desaparecido actor Carlos Cruz Lara, quien durante 18 años fue Drácula, se le rendirá un merecido reconocimiento post morten. El reparto ha sido, entre otros, Chu Sarnoso Roberto Ramos, Tiznada Patricia Pérez Jiménez, Chincuya Elsa Gutiérrez, Hermenegildo Francisco Castellanos, Tisihua Dolores Montoya, Chilo Fernando Trejo, Conde Drácula Carlos Cruz Lara, Llorona Ámbar Luna.
Don Juan Tenorio Chiapaneco la puso en escena, pues vio la obra en la ciudad de México con Paco Stanley, pero la adaptó con el modo de hablar chiapaneco. Se ha presentado en el D.F. en el Centro Cultural de Coyoacán.
El capitán Malinche es una divertida comedia a la que considera su mejor obra, pues para hacerla se documentó, leyó libros y es la que tiene más actores. Son dos mundos frente a frente, azteca y español. El reparto, entre otros, en 1999 fue: Hernán Cortés, Rafael González; Bernal Díaz del Castillo, Julio César Zepeda; Pedro Alvarado, Adán Alfaro; Jerónimo de Aguilar, Juan Carlos Narcía; Cuauhtlahuac, Alejandro Trujillo; Moctezuma Xocoyotzin, Antonio Arreola; y Malinche, Heidi Pérez.
Su escuela se llama “Calmecac”, ya que quería formar un grupo independiente cuando salió del ISSTECH, y como recién había estrenado la obra El capitán Malinche “empapada” como estaba de la historia azteca decidió llamarla de esa manera, ya que en aquella escuela “entraban los meros buenos”.
Varias de sus obras las ha hecho a beneficio de la Cruz Roja para diversos municipios chiapanecos, pues es dama voluntaria. “Cuando se troncha tu canilla, ahí esta la cruz roja” -dice riendo-.
Está por incursionar en el género del cuento con Mariano Lunes Jaguar que forma parte del libro La selva que dios me ha dado, que próximamente se presentará, cuyo nombre nace –cuenta- cuando caminando por una calle de Tuxtla escuchó en la radio la canción que dice “…Cariño que dios me ha dado…” con Pedro Infante y de ahí se le ocurrió llamar a su libro así.
En días pasados estuvo de manteles largos y desde muy temprano su teléfono no dejaba de sonar felicitándola por su cumpleaños, por ello va nuestro respeto y admiración a la mujer, a la actriz que improvisa cuando actúa, por haber hecho llorar de risa a generaciones de chiapanecos y con ello rescata costumbres y tradiciones, el modo de hablar de antaño, no obstante, que por ello ha recibido críticas, pero como dice: “Yo no escribo para intelectuales, escribo para el pueblo. Hasta del extranjero han venido para ver la puesta en escena de las obras”.
Texto y foto: Alejandro Sánchez/Magdalena Jiménez
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