Sábado, Abril 19, 2014 - 15:14

"El Tío Martín", rezador de muertos por 40 años

SAN ANTONIO DE LA CAL.- La voz acongojada de don Martín Santiago García resuena frente al altar erigido en honor de los Fieles Difuntos. "Salgan, salgan, salgan/ ánimas en pena/ que el rosario santo/ rompa sus cadenas./ Hermanos queridos/ sobrinos, ahijados/ por qué tanto tiempo/ nos han olvidado...

Conocido en esta comunidad como Tío Martín, el rezador toma las cuentas del rosario en la mano y sigue el libro de rezos, como lo ha hecho en los últimos 40 años.

Ataviado con una pantalón de color negro, camisa azul cielo y huaraches de color café, explica que sus servicios son requeridos desde el momento mismo que el cadáver llega a un domicilio o funeraria, para la vela del cuerpo.

"En la noche se rezan dos rosarios, uno a las 22:00 horas y otro a las 23:00 horas, porque anteriormente se amanecía rezando, pero ahora la costumbre ya cambió y hasta las 24:00 las personas acompañan el cuerpo y luego se van".

De tez morena, cabello entrecano y cuerpo fuerte, añade que en el entierro se realizan dos rosarios; uno, en la casa, de despedida y ya en el panteón se hace un ofrecimiento de despedida del cuerpo, que se entrega al lugar donde se va a sepultar.

Don Martínez comenta que incluso algunas personas le solicitan acudir al lugar del fallecimiento para rezar un rosario y colocar una cruz de cal; "yo voy para levantar el alma del difunto y llevarlo a la casa donde se hacen los rezos".

Originario de este municipio, manifiesta que en cada misterio del rosario se canta una alabanza especial para la salvación del alma del difunto. Lo mismo que se hace en el novenario.

Expresa que para la levantada de cruz, es necesario realizar un tapete. "En mi caso, tengo amistad con el señor Hugo Avendaño que se dedica a hacer tapetes".

"Hay un rito para levantar el tapete, primero se solicitan cinco padrinos: el padrino de la cruz y los cuatro para levantar el tapete. Ahí se rezan cinco misterios, primero se levanta la cabeza, luego la mano derecha, luego la mano izquierda, el tronco y, el último, los pies. A cada padrinos le toca levantar la parte que les corresponde".

-¿Cómo se despide uno de los muertos?

-Bueno, toda la familia, amigos y parientes deben despedirse de la santísima cruz, se rocía agua bendita y se pide por el eterno descanso del difunto.

-¿Don Martín cómo se inició en este oficio?

-Comencé con otros compañeros que eran rezadores, fui aprendiendo y como eran mayores, fallecieron y me quedé yo.

-¿Y les rezó a sus amigos?

-Sí, cómo no. Eran mis maestros y tuve que acompañar su sepelio, como compañero.

-¿Y quién le va a rezar a usted?

-Pues si hay un compañero que me haga el favor, se lo agradecería. Que diga: pues también que descanse en paz nuestro compañero, que ya se nos adelantó y también hizo por los difuntos y ahora venimos a acompañarlo. También le vamos a dar el último adiós, que descanse en paz.

Con un dejo de broma, don Martín ofrece un "pues cuando se les ofrezca" como despedida.

 

EL TEQUIO

Don Martín Santiago García durante 40 años ha servido a la comunidad sin cobrar por sus servicios, pues sólo acepta lo que de buena voluntad le ofrecen los deudos. Vive en la calle de Aldama, número 20, en el municipio de San Antonio de la Cal.

 

LUIS IGNACIO VELÁSQUEZ/Foto: MARIO JIMÉNEZ LEYVA