Viernes, Abril 18, 2014 - 14:10

A un año de tu partida

Vivir en los corazones que dejamos atrás no es morir. Thomas Campbell.
A mi padre José Isaac Jiménez Velasco, el hombre que me dio el don de la vida.
Ha pasado un año desde que emprendiste la partida, y aunque ya no estés físicamente tu recuerdo sigue presente en mi corazón. Recuerdo el último viaje que hicimos juntos unos días antes de marcharte, que nunca olvidaré.
Al ya no tenerte, el misterio de la muerte ocupaba mi mente, los días posteriores a tu partida te buscaba, deseaba oír tu voz al otro lado del teléfono, o buscarte donde siempre; tenía la certeza de encontrarte y pedirte un consejo, un abrazo, una mano, o charlar como lo hacíamos cotidianamente.
Después comprendí que no te vería más, que lo único que me quedaba al perderte, eran los recuerdos que venían a mi mente, como cuando de niña me cargabas en tu espalda y bailábamos, cuando preguntabas por mí: ¿dónde está mi adorada? Nuestros cantos, nuestras risas, tus regaños, todo el inmenso amor que me diste y por supuesto los eventos importantes de mi vida en los que siempre estuviste. Fui muy afortunada en tenerte como padre.
También comprendí que tu ejemplo, tus enseñanzas, tus consejos y el amor a Oaxaca debían ser el timón de mi vida.
Hoy, padre, quiero compartirte con orgullo y emoción que soy parte de la generación de oaxaqueños que logramos lo que siempre soñaste y por lo que siempre luchaste al lado de muchos otros oaxaqueños: la alternancia en el poder.
Gabino Cué Monteagudo es el oaxaqueño que logró conjuntar las aspiraciones y expectativas de todas las clases sociales y de manera pacífica y legítima será el encargado de iniciar la nueva era de Oaxaca en el Siglo XXI, una era de mejores condiciones de vida para el pueblo oaxaqueño.
Por supuesto que Gabino Cué Monteagudo, y los demócratas que encararon el desafío de derrotar al partido en poder, lograron capitalizar el trabajo de muchas generaciones, del trabajo y del entusiasmo de tu generación, de todo lo que se fue sembrando en las jornadas cívicas y de lucha de las que tú fuiste protagonista y que hoy hacen posible tener una base de ciudadanos consciente y comprometida con las mejores causas.
En tu vida profesional tuviste grandes logros. Tu legado me llena de orgullo; el trabajo permanente en la lucha por tus ideales, sin claudicar hasta el día que te marchaste de esta vida.
Nos haces falta. Dejaste un gran vacío no sólo en la vida de tus hijos, de tus nietos, sino en los corazones de tus amigos del aquel glorioso Instituto que fuiste parte, y de aquellos a quien conociste a lo largo de tu vida, que hasta el día de hoy nos siguen demostrando su solidaridad y generosidad y el gran cariño que todos ellos te tuvieron. Por todo lo anterior, ¡gracias papá!
Nos haces falta como padre en la guía de nuestras vidas y estoy cierta que sería de gran valía tu aporte como político en esta etapa de transición, pero sobre todo hoy nos hace falta el abuelo, el padre, el amigo.
Sin embargo, a un año que te fuiste, estoy de pie con el ejemplo y el compromiso que siempre pusiste en todos tus proyectos cada día de tu vida, y con ello honrar tu memoria.
Tu guía y tus enseñanzas me llevan a honrarte cada día, en cada paso y espero hacer siempre lo que más convenga a Oaxaca con mis mejores valores y aspiraciones. Tengo la certeza de que cuando me equivoque en las decisiones, siempre seguiré teniendo tu compresión y apoyo, porque la construcción de la ruta propia está llena de complicaciones y desafíos. Gracias papá por haber estado siempre a mi lado. Te amaremos a través de la eternidad.
(La misa del primer aniversario luctuoso se llevará a cabo en la iglesia de Santa Lucía del Camino el día sábado 14 de agosto del año en curso, a las 20:00 horas).
LESLIE JIMENEZ VALENCIA.